6 consejos para para mejorar la experiencia del oyente

El mundo ha cambiado y, aunque la radio no necesita dejar de ser radio, sí necesita dejar de sonar como si nada hubiera cambiado. Aquí comparto 6 poderosas ideas para lograrlo.

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Sabemos que una gran ventaja de la radio es ser local, pero la verdadera ventaja es entender cómo vive la gente, de qué habla, qué le preocupa, qué le divierte, cómo se mueve, qué lugares frecuenta, qué música siente como propia y qué historias le pertenecen.

Como lo comenté anteriormente, estuve visitando la feria conocida como NAB Show de Las Vegas, y allí tuve la oportunidad de escuchar a Laura Ivey, Directora de Investigación de Edison Research, que junto a Jacobs Media son las firmas encargadas de realizar el estudio Techsurvey 2026, una de las más importantes investigaciones acerca de la radio en Estados Unidos.

Junto a ella estuvo el gurú Mike McVay, quien permitió que Laura compartiera los resultados de su investigación y que él ofreciera sugerencias, señalara oportunidades y reconociera los obstáculos.

El estudio Techsurvey 2026 volvió a poner sobre la mesa una realidad que muchos en radio conocemos, pero que a veces preferimos mirar de reojo: la competencia ya no es solamente la emisora de al lado.

Hoy la radio compite contra Spotify, YouTube, podcasts, redes sociales, audiolibros, videos cortos, notificaciones del celular y cualquier contenido capaz de robarle unos minutos al oyente.

El estudio, presentado en abril de 2026, recogió cerca de 31.000 respuestas de oyentes principales de radio en más de 500 emisoras de Estados Unidos.

Es importante aclararlo: no se trata de una encuesta a toda la población, sino a oyentes muy vinculados con la radio, a los que la escuchan con mayor frecuencia. Y precisamente por eso resulta tan interesante. Si hasta los oyentes más cercanos a la radio están cambiando sus hábitos, la industria debería prestar mucha atención.

Una de las conclusiones más comentadas es que la escucha por señal tradicional sigue siendo importante, pero el consumo digital ya está muy cerca. Según reportes sobre el estudio, la escucha por broadcast representó 54% del tiempo dedicado a una emisora de radio, mientras que las plataformas digitales llegaron a 44%.

En pocas palabras, la gente sigue oyendo radio, pero ya no necesariamente de la manera en que nosotros estábamos acostumbrados a entregarla.

Y ahí aparece la gran pregunta: ¿qué debe hacer la radio para mejorar la experiencia del oyente?

  1. Buen contenido.

Ya no basta con prender el micrófono, saludar, decir la hora, leer dos mensajes de WhatsApp y presentar una canción. Hoy cualquier contenido al aire está siendo comparado, aunque el oyente no lo diga, con todo lo demás que tiene disponible en su teléfono.

Un mal comentario de radio no compite solamente contra otro mal comentario de radio. Compite contra un gran podcast, contra un video divertido, contra una entrevista bien editada, contra un creador de contenido que preparó mejor su historia.

Por eso, el talento al aire tiene que llegar preparado. No importa si está en vivo desde el estudio o si dejó su turno grabado. Lo importante es que suene cercano, útil, entretenido, informado y conectado con el público al que le habla.

  1. Conexión.

Durante años hemos repetido que la gran ventaja de la radio es ser local. Y sigue siendo cierto, pero habría que afinar la frase. La verdadera ventaja no es simplemente decir el nombre de la ciudad.

La ventaja es entender cómo vive la gente de esa ciudad, de qué habla, qué le preocupa, qué le divierte, cómo se mueve, qué lugares frecuenta, qué música siente como propia y qué historias le pertenecen.

Un locutor puede estar sentado en la misma ciudad y sonar lejano. Y otro puede estar grabando desde otra parte, pero sonar cercano si alguien hizo bien la tarea.

Claro, estar en vivo y en la plaza local ayuda mucho, porque permite reaccionar, mirar la calle, sentir el clima, hablar de lo que acaba de pasar, pero la cercanía no nace solamente de la ubicación del micrófono. Nace del conocimiento real de la audiencia.

Eso exige productores, directores y talentos con más curiosidad. Gente que no solo mire los números, sino que salga a escuchar conversaciones, redes, barrios, colegios, empresas, conciertos, transporte público, restaurantes, centros comerciales y grupos de WhatsApp.

  1. Los comerciales.

La radio sigue viviendo, en gran parte, de la publicidad. Y eso está bien. Además, mucha de la información que entregan los comerciales es de interés y utilidad para los oyentes.

Por eso, el problema no es que haya comerciales. El problema es cuando hay demasiados, cuando están mal escritos, cuando duran más de la cuenta, cuando suenan gritados, cuando todos parecen iguales o cuando interrumpen de manera brutal una buena experiencia de escucha.

Mucho se ha hablado de reducir las tandas comerciales. Hay estudios y experiencias que demuestran que una menor carga publicitaria puede mejorar la permanencia del oyente.

Pero también sabemos que pocas empresas de radio tienen el valor, o la posibilidad financiera, de hacerlo. Entonces, si no se van a reducir de manera importante los comerciales, al menos deberían sonar mejor.

Eso implica escribir mejores textos, producir mejor, usar voces más creíbles, evitar la gritería, adaptar el mensaje al formato de la emisora y dejar de tratar cada cuña como si fuera un perifoneo.

Si la publicidad permite que la radio sea gratis, la radio debería cuidar esa publicidad como parte del producto, no como un estorbo inevitable.

  1. Presencia multiplataforma.

La radio ya no puede pensar que su única obligación es sonar bien en el transmisor. Tiene que estar en FM, AM si aplica, streaming, aplicaciones, agregadores, redes sociales, podcast, video, eventos, activaciones en calle y contenidos bajo demanda.

Y estoy hay que hacerlo, no porque esté de moda, sino porque ahí están sus competidores y, sobre todo, ahí está la audiencia.

Antes una emisora era una frecuencia. Hoy una emisora debería ser una marca de contenido. La frecuencia sigue siendo fundamental, especialmente en el carro, donde Techsurvey 2026 muestra que la facilidad de escuchar radio sigue siendo una de las razones principales por las que la gente la usa. Pero ese privilegio ya no alcanza para quedarse quietos.

  1. Podcasting.

Durante mucho tiempo algunas emisoras vieron los podcasts como una amenaza o como una moda para jóvenes. Hoy deberían verlos como una extensión natural de su marca. Un podcast permite profundizar, segmentar, experimentar, darles más vida a los talentos y crear nuevos espacios comerciales.

No todo lo que sale al aire debe convertirse en podcast. Tampoco todo podcast debe ser simplemente el audio reciclado de un programa. Lo ideal es escoger bien: entrevistas fuertes, historias locales, segmentos con personalidad, contenidos especializados, humor, deportes, música, cultura popular, crónica, investigación ligera o temas de servicio.

Sin embargo, hacer un podcast para una emisora no consiste únicamente en sacar algún segmento de algo que fue emitido al aire. Por el contrario, las historias que puedan crear sus talentos y que no se escuchan en la emisora terminan convirtiéndose en contenidos únicos, diferentes, en los que estos personajes muestran más de su personalidad y refuerzan su marca personal.

Sí, porque los podcasts permiten algo muy valioso: construir marca personal de los talentos. Y eso no debería asustar a las emisoras. Un talento más fuerte puede hacer más fuerte a la emisora, siempre que exista una estrategia clara.

La clave está en promover los mejores podcasts al aire, integrarlos a la programación, vender menciones leídas por los conductores y convertirlos en parte del ecosistema comercial.

  1. Inteligencia Artificial.

La IA ya está entrando en la radio. Puede ayudar a escribir, editar, investigar, resumir, traducir, producir imágenes, generar ideas, organizar datos y automatizar tareas. Sería absurdo negarla.

Pero otra cosa muy distinta es reemplazar la esencia humana de la radio por voces, canciones o contenidos sintéticos que le quiten autenticidad al medio.

De hecho, Radio World reseñó que, según Techsurvey 2026, una gran mayoría de los encuestados rechazó la idea de escuchar canciones creadas por IA en su emisora favorita.

El dato es una advertencia: el público puede aceptar herramientas, pero no necesariamente quiere sentirse engañado ni acompañado por máquinas disfrazadas de seres humanos.

Ahí es donde el talento tiene una gran oportunidad. Si la IA puede leer un texto, el locutor debe hacer lo que la IA no puede hacer de verdad: emocionarse, equivocarse con gracia, contar algo que vivió, reaccionar a lo que pasa en la calle, recordar una historia personal, compartir una observación propia, mirar a la audiencia como personas y no como datos.

La radio no debería competir con la Inteligencia Artificial tratando de sonar más perfecta. Debería competir sonando más humana.

Conclusión

Al final, Techsurvey 2026 no parece decir que la radio esté condenada. De hecho, Fred Jacobs, de Jacobs Media, ha aclarado que los datos no muestran una caída dramática de la escucha de AM/FM entre los participantes del estudio, y que algunos titulares exageraron o interpretaron mal los resultados.

Pero sí hay una señal clara: la radio ya no puede vivir de lo que fue.

La radio tiene fortalezas enormes: es gratis, es fácil de usar, sigue siendo poderosa en el carro, acompaña, informa, entretiene y puede crear una relación emocional muy difícil de copiar.

Pero esas fortalezas necesitan actualización. La radio no necesita dejar de ser radio, pero sí necesita dejar de sonar como si nada hubiera cambiado.

ACERCA DEL AUTOR
Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
Lo puede seguir en Facebook como Oscar.Tito.Lopez y en Twitter como oscartitolopez.
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