Qué hacer en una emisora musical cuando ocurre una noticia extraordinaria

Para los morning shows de emisoras musicales, el mensaje es claro. No se trata de cambiar de formato, sino de demostrar empatía, criterio y conexión.

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Al momento de comentar o transmitir una tragedia, hay que ponerse en los zapatos del oyente para ganar su confianza, credibilidad y empatía.

En diciembre de 1989 yo conducía un Morning Show en la emisora Radioactiva de Bogotá. Tan solo llevaba 4 meses y apenas estábamos construyendo el programa.

A las 7:30 de la mañana del 6 de diciembre nos encontrábamos en la cabina el humorista Guillermo Díaz Salamanca, Claudio Rojas y yo, cuando de repente sentimos una gran explosión que nos tomó por sorpresa.

Se trató de un atentado terrorista con un carro bomba contra el edificio del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, que estaba a pocas cuadras de la sede de Caracol Radio, en el sector de Paloquemao.

El ataque, que utilizó aproximadamente 500 kilos de dinamita, fue perpetrado por el Cartel de Medellín con el objetivo de asesinar al director del DAS, Miguel Maza Márquez, quien resultó ileso.

La explosión causó 63 muertos y más de 2.200 heridos, destruyó 14 cuadras, destruyó más de 300 propiedades y dejó un cráter de 13 metros de diámetro y 4 de profundidad, y fue el atentado con coche bomba más devastador de la historia de América Latina hasta ese momento.

El ataque ocurrió tan solo 9 días después de que los líderes de ese cártel hicieran explotar, en pleno vuelo, un avión de Avianca. Era su forma de atemorizar a la población y al Gobierno para que detuvieran las extradiciones a Estados Unidos.

Era una época terrible para los colombianos. Un par de años atrás, el 13 de enero de 1988, el Cártel de Cali había puesto una poderosa bomba frente al edificio Mónaco de Medellín, en un atentado que pretendía asesinar a Pablo Escobar.

Ese atentado fue una de las razones por las que, en octubre de ese mismo año, decidí irme a vivir a Bogotá, pensando en la seguridad y la crianza de mis 2 hijas pequeñas y tratando de escapar de la guerra de los carteles.

No me imaginaba que casi 2 años después iba a vivir una situación similar en la capital.

Por la cercanía a Caracol, los vidrios del ventanal de la cabina se ‘inflaron’ de una manera impresionante, aunque no alcanzaron a reventarse, afortunadamente. Y Claudio, que estaba sentado en la ventana fumando un cigarrillo, por poco cae a un patio desde ese cuarto piso. Afortunadamente logró agarrarse del marco de la ventana.

Algunos vidrios de oficinas contiguas a la cabina sí estallaron, y nosotros quedamos paralizados del susto.

En un momento de esos, cuando todavía se está aturdido por la explosión y por el hecho sorpresivo, es difícil reaccionar. Nosotros simplemente nos estábamos divirtiendo al aire en nuestro programa, pero a partir del bombazo nos quedamos mudos.

¿La opción? La verdad, no estábamos preparados para una situación como esta. En medio de la conmoción, lo primero que se me ocurrió fue abrir el canal directo con la Cadena Básica de Caracol y retransmitir toda la cobertura de la noticia mientras nosotros tratábamos de recomponernos.

¿Qué hacer ante una situación como esta?

Esta es una pregunta incómoda, pero necesaria. Y lo es especialmente para los morning shows, que viven de la energía, el humor, la complicidad y la rutina, porque puede llegar el momento en el que la realidad nos ataca sin pedir permiso y todo cambia a partir de ese instante.

Tomemos otro ejemplo de la vida real: la muerte de “El Mencho”, uno de los narcotraficantes más poderosos y temidos de México ocurrido la semana pasada. Un hecho así no es solo una noticia policiaca. Es un tema inmediato de conversación. Es tendencia en redes. Es tema obligado en el trabajo, en la calle y en la casa.

La pregunta no es si una emisora musical debe hablar del tema, sino cómo hacerlo sin traicionar su identidad.

El error más común es actuar como si nada estuviera pasando. Arrancar el programa con chistes, risas forzadas y promociones, mientras el país entero está pendiente de una noticia de alto impacto, genera una desconexión peligrosa.

El oyente siente que la emisora está en otro planeta. Y en radio, la desconexión emocional se paga cuando el oyente cambia de dial o se va a las redes.

Pero el otro extremo también es riesgoso. Convertir el morning show en un noticiero improvisado, sin rigor, sin datos confirmados y sin experiencia periodística, puede ser igual de dañino.

Una emisora musical no compite con los noticieros en profundidad informativa, a no ser que cuente, como nosotros en ese diciembre, de una emisora de noticias tan importante como Caracol.

La realidad es que una emisora musical compite en cercanía, en acompañamiento y en lectura del clima emocional de los oyentes.

Entonces, ¿qué hacer?

Antes de entregar unas recomendaciones, lo primordial es entender que en cualquier momento puede suceder un hecho de este calibre y hay que estar preparados. Y esa es la intención de este artículo, que debería ser leído y compartido con el personal de la emisora.

Sí, a usted le puede pasar, y tiene que saber cómo reaccionar.

Ahora sí, aquí van algunas recomendaciones para enfrentar un momento terrible como estos.

  1. Reconocer la realidad.

No hace falta un editorial de veinte minutos. Basta una apertura honesta. Algo como: “Hoy amanecimos con una noticia que está moviendo al país…”. Ese simple reconocimiento valida lo que el oyente ya sabe y ya está sintiendo.

  1. Definir el enfoque.

Un morning show musical no tiene que analizar la estructura del crimen organizado. Esa no es su función, y lo más probable es que no estén preparados para hacerlo de manera idónea.

Puede, en cambio, abordar lo que la noticia genera en la gente: incertidumbre, miedo, preguntas, esperanza de cambios.

Puede abrir micrófonos para escuchar opiniones. Puede invitar a la audiencia a reflexionar sobre cómo este tipo de hechos impactan la vida cotidiana. El enfoque no es técnico ni debe concentrarse en la información, sino en mostrar empatía con sus oyentes.

  1. Cuidar el tono.

No es momento para el humor, el sarcasmo ni para comentarios ligeros. Tampoco para dramatismos exagerados. El conductor debe sonar sereno, respetuoso y claro. La audiencia, en un momento de estos, busca compañía y no espectáculo.

  1. Saber cuándo volver a la música.

La emisora sigue siendo musical. Después de contextualizar y conversar lo necesario, el programa puede retomar su ritmo habitual, pero con sensibilidad. Incluso la selección musical puede adaptarse ligeramente ese día.

No se trata de volverse solemne, sino de evitar contrastes bruscos que resulten chocantes, molestos o sensibles para la audiencia.

  1. Factor crítico: la credibilidad.

Cuando un morning show demuestra que entiende el momento del país, gana autoridad emocional. No porque se convierta en noticiero, sino porque demuestra empatía con su audiencia. Se está poniendo en sus zapatos.

Y ahora, en tiempos de alta exposición digital, la empatía es un elemento estratégico de comunicación y enganche con la audiencia.

La opinión de un experto

Las grandes noticias ponen a prueba la identidad de una emisora. Si el ADN es puro entretenimiento vacío, cualquier giro hacia la realidad se sentirá artificial, pero si la marca está construida sobre cercanía y autenticidad, integrar la coyuntura se vuelve natural.

En el fondo, cubrir una tragedia o una noticia de alto impacto no es una cuestión de formato, sino de conexión con el oyente. La radio musical no está obligada a explicar el mundo en detalle, pero sí está obligada a demostrar que vive en el mismo mundo que su audiencia.

Y a propósito de este tema, el consultor estadounidense Randy Lane publicó recientemente un artículo titulado “Cuando las noticias no pueden ser ignoradas: Cómo cubrir una tragedia”, en el portal Radio Ink, y que cae como anillo al dedo.

A continuación, presento un resumen de sus recomendaciones. Lane parte de una idea central: cuando ocurre una tragedia o una noticia de gran impacto, ignorarla daña más que mencionarla.

Según él, la audiencia espera que sus personalidades favoritas reconozcan lo que está pasando. No espera un noticiero completo, pero sí un toque importante de humanidad.

Entre sus recomendaciones principales están:

  1. Reconocer el hecho desde el inicio del programa

No esconderlo ni dejarlo para más tarde. Una breve mención honesta y directa establece credibilidad.

  1. Evitar el sensacionalismo

Lane insiste en que no es momento para especular ni repetir detalles escabrosos. Si no se tiene información confirmada, es mejor no improvisar.

  1. Hablar desde lo humano

Más que analizar datos técnicos, sugiere enfocarse en cómo la noticia afecta emocionalmente a la audiencia. Validar sentimientos y acompañar al oyente.

  1. Mantener coherencia con la marca

No se trata de que una emisora musical se convierta en estación de noticias, sino de integrar el tema dentro de su propio estilo y personalidad.

  1. Ser cuidadoso con el humor

Si el formato del programa es ligero, el equipo debe saber bajar el tono sin perder autenticidad. El cambio debe sentirse natural, no forzado.

  1. Saber cuándo avanzar

Después de reconocer la situación y darle el espacio adecuado, el programa puede retomar su estructura habitual. Permanecer demasiado tiempo en la tragedia puede resultar abrumador para el oyente.

Conclusión:

La radio, incluso la musical, debe tener siempre una conversación diaria con personas reales, y cuando el país vive un momento extraordinario, esa conversación no puede fingir normalidad absoluta.

Para los morning shows de emisoras musicales en América Latina, el mensaje es claro. No se trata de cambiar de formato, sino de demostrar empatía, criterio y conexión.

Recuerde que si su emisora no ignora y sabe darle un manejo adecuado a esa noticia trágica, la audiencia tampoco ignorará la forma en la que usted decida manejarla.

ACERCA DEL AUTOR
Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
Lo puede seguir en Facebook como Oscar.Tito.Lopez y en Twitter como oscartitolopez.
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