Un nuevo análisis basado en datos de Advertiser Perceptions y el estudio ‘Share of Ear’ de Edison Research advierte que dejar fuera AM/FM de una estrategia publicitaria no solo es un descuido, sino una limitación directa al alcance de las marcas.
La investigación, difundida por Westwood One, señala que muchos profesionales del marketing están concentrando sus inversiones en streaming y podcasts, asumiendo que estos canales cubren la mayor parte del consumo de audio. Sin embargo, el informe es claro: Excluir la radio tradicional implica perder contacto con una gran porción de la audiencia estadounidense.
Uno de los hallazgos más relevantes es el llamado ‘alcance incremental masivo’. La radio llega a oyentes que no están presentes en plataformas digitales, lo que la convierte en un complemento estratégico más que en un competidor. Este factor cobra aún más relevancia en el automóvil, donde la radio domina de forma contundente.
Según los datos, la radio representa cerca del 83% del audio con publicidad en vehículos, consolidándose como ‘la reina de la carretera’. En este entorno, además, la conexión con el consumidor es más directa, ya que se encuentra en un momento cercano a la toma de decisiones de compra.
Contrario a la percepción común, este hábito no es exclusivo de generaciones mayores. Los jóvenes también consumen radio principalmente en el coche, lo que refuerza su vigencia en distintos segmentos.
En un contexto donde los presupuestos migran hacia lo digital, el estudio plantea una conclusión clara: La efectividad no está en elegir entre plataformas, sino en combinarlas. ¿Están los anunciantes subestimando el verdadero poder de la radio en su estrategia?
Esta nota fue realizada con base en un artículo publicado por Inside Radio.















