20 consejos para limpiar y cuidar el micrófono de un estudio casero

Los micrófonos USB y XLR suelen permanecer instalados sobre el escritorio, expuestos al polvo, la humedad, la saliva y hasta las partículas de comida. Contienen una cápsula delicada y, en los modelos USB, componentes electrónicos adicionales. Por eso es necesario tener en cuenta las recomendaciones de este artículo.

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Hace algunos años, tener un buen micrófono era casi un lujo reservado para los grandes estudios de grabación, las emisoras profesionales y las productoras de televisión.

¡Felicitaciones! Finalmente usted decidió comprar un buen micrófono para realizar su trabajo como podcaster, youtuber, producción de audio, locución comercial o de audiolibros, o para su emisora por internet.

Es probable que haya tenido que hacer un esfuerzo económico para conseguir un buen modelo que le permita sacar lo mejor de su voz y que pueda conectar fácilmente a sus equipos.

Bueno, pero también llegó el momento de aprender a cuidar esa inversión. Mantener limpio y en buen estado es la mejor forma de hacerlo, y en este artículo le voy a presentar algunas recomendaciones que le permitan cuidar su inversión y darle más vida útil a esa gran herramienta de trabajo.

20 recomendaciones

Hace algunos años, tener un buen micrófono era casi un lujo reservado para los grandes estudios de grabación, las emisoras profesionales y las productoras de televisión. Eran equipos costosos, delicados y, muchas veces, necesitaban consolas, preamplificadores y alguien que supiera manejarlos.

Pero todo eso cambió. Con la llegada de los pódcast, YouTube, el streaming y las emisoras por internet, aparecieron micrófonos más sencillos, más económicos y mucho más prácticos. Hoy basta conectarlos al computador, ajustar un par de controles y comenzar a grabar desde la casa con una calidad que antes parecía imposible.

Pero estos micrófonos USB y XLR suelen permanecer instalados sobre el escritorio, expuestos al polvo, la humedad, la saliva y hasta las partículas de comida, y aunque parezcan resistentes, contienen una cápsula delicada y, en los modelos USB, componentes electrónicos adicionales.

Por eso es necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Desconéctelo antes de limpiarlo

Apague la consola, interfaz o computador y retire el cable USB o XLR. En los inalámbricos, quite las baterías. Así evita cortocircuitos, ruidos fuertes y daños accidentales.

  1. Consulte primero el manual

No todos los acabados reaccionan igual. Algunos fabricantes permiten alcohol isopropílico sobre determinadas superficies, mientras otros advierten que puede borrar pintura, manchar plásticos transparentes o deteriorar ciertos materiales. La recomendación del fabricante siempre debe estar por encima de cualquier consejo general.

  1. Use un paño de microfibra

Para la limpieza rutinaria basta un paño suave, seco y sin pelusa. Cuando haya suciedad adherida, humedézcalo apenas con agua. El paño debe estar húmedo, nunca empapado.

  1. Nunca rocíe el limpiador sobre el micrófono

Aplique cualquier producto autorizado sobre el paño, no directamente sobre el aparato. El líquido puede entrar por la rejilla, los botones, las uniones, el conector USB o el puerto de audífonos. Se recomienda utilizar una cantidad mínima de limpiador y evitar que la humedad llegue a la cápsula.

  1. No intente limpiar la cápsula

La cápsula es la parte que convierte la voz en señal eléctrica. No debe tocarse con dedos, copitos, pinceles, cepillos ni paños. Tampoco conviene introducir objetos por las perforaciones de la rejilla.

  1. Evite soplar o utilizar aire comprimido

Soplar con la boca añade humedad. El aire comprimido puede empujar polvo y partículas hacia el interior, además de ejercer demasiada presión sobre una membrana especialmente sensible.

  1. Retire la rejilla únicamente cuando sea desmontable

En algunos micrófonos dinámicos de mano, la rejilla se desenrosca fácilmente. Puede limpiarse aparte con agua y un cepillo de cerdas suaves, siempre que el fabricante lo permita. No fuerce las rejillas fijas de modelos como los Yeti, NT-USB, PodMic USB, MV7 o micrófonos similares.

  1. Deje secar completamente las piezas

Una rejilla o espuma aparentemente seca puede conservar humedad en su interior. Espere hasta que esté totalmente seca antes de volver a instalarla. Si el micrófono suena repentinamente más bajo después de limpiarlo, podría haber recibido humedad y necesitar más tiempo de secado.

  1. Lave la espuma con precaución

Si el protector de espuma es removible, puede lavarse suavemente con agua tibia. Evite detergentes difíciles de enjuagar, porque la espuma funciona como una esponja y puede retener residuos. Cuando esté deformada, huela mal o comience a desintegrarse, resulta más conveniente reemplazarla.

  1. Use un filtro antipop

Además de controlar las consonantes explosivas, el filtro reduce la cantidad de saliva que llega al micrófono. Es mucho más fácil lavar o reemplazar un filtro antipop que intervenir la rejilla o la cápsula.

  1. Mantenga una distancia razonable

Hablar con los labios pegados a la rejilla aumenta la humedad, los golpes de aire y la acumulación de residuos. Un filtro antipop colocado a unos centímetros ayuda a mantener una distancia constante sin perder presencia en la voz.

  1. No golpee el micrófono para comprobar si funciona

El tradicional golpecito con el dedo puede producir un pico fuerte que afecta los audífonos, los parlantes y, en determinadas circunstancias, la cápsula. Para probarlo, hable normalmente mientras observa el medidor de entrada.

  1. Limpie también el brazo y la suspensión

El polvo acumulado en el brazo articulado, la araña o el soporte termina llegando al micrófono. Revise periódicamente tornillos, resortes, abrazaderas y bandas elásticas. Un soporte flojo puede causar una caída mucho más grave que la suciedad.

  1. Cuide los cables y conectores

No retire un cable halándolo. Sujételo siempre por el conector. Revise que no esté doblado, aplastado por el escritorio o sometido constantemente a tensión. En los modelos USB, el conector suele ser uno de los puntos más vulnerables.

  1. Cúbralo cuando no lo use

Una funda limpia y transpirable evita que el polvo se acumule sobre la rejilla. No utilice una bolsa húmeda ni cubra el micrófono inmediatamente después de una sesión prolongada, porque podría encerrar la humedad producida por la respiración.

  1. Tenga cuidado con la humedad ambiental

Los micrófonos de condensador son especialmente sensibles a la humedad. En regiones húmedas, conviene guardarlos en un estuche o recipiente seco con paquetes de gel de sílice. No permita que esos paquetes toquen directamente la rejilla ni que se rompan dentro del estuche. RØDE recomienda evitar ambientes húmedos, temperaturas extremas y cambios bruscos que puedan causar condensación.

  1. Aléjelo de comida, bebidas, humo y aerosoles

El café derramado representa un peligro evidente, pero también lo son la grasa suspendida en el ambiente, el humo, los ambientadores, el fijador para el cabello y los productos de limpieza aplicados cerca del micrófono.

  1. No lo deje permanentemente frente a una ventana

El sol directo puede recalentar la electrónica, deteriorar espumas, endurecer bandas elásticas y decolorar acabados. También conviene mantenerlo lejos del aire acondicionado directo, especialmente cuando se producen cambios bruscos de temperatura.

  1. Haga una grabación de control

Cada cierto tiempo, grabe unos segundos en las mismas condiciones y compare el resultado. Una pérdida de nivel, ruidos intermitentes o cambios en las frecuencias agudas pueden indicar humedad, suciedad, un cable deteriorado o un conector flojo.

  1. Establezca una rutina sencilla

No es necesario desmontar el micrófono cada semana. Una buena rutina podría ser:

  • Después de cada uso: limpiar el filtro antipop y cubrir el micrófono.
  • Una vez por semana: pasar un paño de microfibra por el cuerpo, el soporte y el cable.
  • Una vez al mes: revisar conectores, tornillos, espuma, rejilla y calidad del sonido.

Recomendación obvia: Lea las instrucciones que trae su micrófono. Es común que los usuarios desechen esos manuales o les dé pereza leerlos, porque consideran que ya saben cómo usarlos.

No caiga en ese error. Usted hizo una inversión importante. El fabricante no creó ese manual para rellenar. De hecho, le podría salir más barato no pagarle a alguien para que lo escriba e imprimir el manual.

Eso no lo hacen por costumbre. Los manuales de instrucciones están hecho para ayudarle. Léalos.

Conclusión

La regla fundamental es sencilla: limpie con poca humedad, nunca toque la cápsula y no vuelva a montar ninguna pieza hasta que se encuentre completamente seca.

ACERCA DEL AUTOR
Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, España, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
Lo puede seguir en Facebook como Oscar.Tito.Lopez y en X como oscartitolopez.
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