Como parte de la radio, a veces justamente nos visualizamos sí en un ecosistema multiplataforma, pero no como parte de toda una industria del entretenimiento. Hacer este ‘cambio de chip’ resulta importante para que podamos expandir nuestros alcances, ideas e implementaciones, dándonos cuenta de que nuestras alianzas pueden ir desde empresas de producción de conciertos hasta compañías que se dediquen a los videojuegos, claro, sabiendo empatar públicos de dos subindustrias.
Pero, ¿por qué la radio debería seguir aportando valor a una industria del entretenimiento tan avanzada y tecnológica? Porque no existimos de manera aislada; si dejamos de aportar valor a este ecosistema, también empezaremos a perder relevancia dentro de él.
Como industria de la radio, aún podemos seguir aportando algo a este mega esquema llamado entretenimiento. A continuación, te contamos qué.
- La radio como semillero de talentos
Tenemos una capacidad que muchas plataformas digitales aún siguen construyendo: convertir a personas desconocidas en talentos capaces de trascender la radio. Además, el talento que generan AM/FM suele estar muy bien preparado.
- La radio como plataforma para impulsar artistas
Aunque ya no estamos fungiendo como el principal canal de descubrimiento musical, aún brindamos la confianza de que los nuevos talentos que tocamos en nuestras frecuencias han sido elegidos con lupa. Es decir, seguimos siendo sinónimo de calidad.
- La radio como productora de experiencias
Una emisora tiene acceso a audiencias locales y puede convertirlas en asistentes a conciertos, festivales, meet & greets, activaciones de marca, cobertura desde lugares remotos, etc.
- La radio como creadora de comunidades
Una emisora bien trabajada no solamente acumula oyentes; construye comunidades alrededor de géneros musicales, personalidades, estilos de vida o intereses.
- La radio como generadora de negocios
Cuando una emisora cuenta con talento, artistas, audiencia y una comunidad construida alrededor de ella, también tiene diferentes activos que pueden convertirse en nuevas oportunidades de negocio.
La radio ya forma parte de la industria del entretenimiento. El siguiente paso consiste en reconocer todo el valor que puede generar fuera de la transmisión tradicional.
















