11 diferencias entre radio y podcasts

Los pódcasts, si bien son una extensión natural de las emisoras de radio, de todas maneras tienen elementos que los diferencian de la radio en algunos aspectos importantes.

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Aunque están estrechamente relacionados y se parecen bastante, la radio y los pódcasts también tienen grandes diferencias.

Al igual que la televisión, donde cada vez más personas consumen videos en diferentes plataformas, ahora muchos escuchan sus programas favoritos de audio en el momento que lo deseen.

Al parecer, la televisión ha visto cómo parte de su audiencia se está yendo a YouTube, Netflix y otras opciones en las que cada usuario puede escoger los programas que quiera para verlos en el momento que lo desee y en el dispositivo que prefiera. Y la Radio está experimentando algo similar. Y no me refiero a las playlists de música sino a los programas de contenido hablado.

Hablo específicamente de los pódcasts. Con ellos, la gente puede decidir qué quiere escuchar, dónde y cuándo, sin importar la plataforma que use (Radio, teléfono inteligente, computadora, tableta).

Pero los pódcasts, si bien son una extensión natural de las emisoras de radio, de todas maneras tienen elementos que los diferencian de la Radio en algunos aspectos importantes.

A continuación presento algunas diferencias esenciales entre ambas opciones de contenidos de audio:

1. Los pódcasts se buscan. La radio se encuentra.

La radio es excelente en entregar contenidos: puede hacer una transmisión deportiva, secuenciar música y generar noticieros con corresponsales en todo el mundo. Presione un botón y la radio lo hace todo.

Los pódcasts, por otro lado, hay que buscarlos. Los usuarios deben encontrar algo que les guste y luego elegir cuál programa quieren descargar. La intención es muy diferente.

2. En la radio, el programa siempre está «al aire». En cambio, los pódcasts comienzan siempre desde el principio.

No es normal que la gente escuche un programa de radio de principio a fin. El contenido simplemente fluye en tiempo real y siempre está «al aire». Es probable que un usuario se pierda gran parte del contenido del principio o del final de un programa.

En el podcasting los usuarios escucharán todos los programas desde el principio. Lo cual, por supuesto, no es garantía de que el contenido los mantenga conectados. Tampoco es garantía de que los escuchen completos.

3. En la radio existen compromisos de horario. Los pódcasts, por el contrario, están libres de restricciones de tiempo.

En la radio, el manejo del tiempo es crítico, ya sea que signifique ir a un corte comercial, salir en punto a un informativo, pasar a otro programa o cumplir con la parrilla de programación establecida.

Los pódcasts no tienen una duración específica. Puede haber programas de 3 minutos o de 2 horas. Por esta razón, no habiendo restricciones de tiempo, una entrevista podría realizarse a un ritmo más lento.

4. La radio debe atraer a una amplia audiencia. Los pódcasts pueden enfocarse en nichos.

La radio, aunque hace segmentación de audiencias, es ‘broadcasting’, es decir, un medio masivo de comunicación. El pódcast es ‘narrowcasting’, es decir, que les habla a pequeños grupos de gente, a nichos específicos.

La radio es impulsada en gran medida por las mediciones de audiencia. Por esta razón, las emisoras y programas enfocados a nichos cerrados no son exitosos.

Por el contrario, los pódcasts pueden enfocarse en temas más específicos, ya sea de salud, comida, fútbol local, deportes extremos o recetas de cocina. Menos oyentes pero más enganchados.

5. La radio sólo requiere de un botón. El podcasting hay que buscarlo.

La escucha por radio es fácil: sólo basta presionar un botón y si no le gusta lo que oye, cambia fácilmente de emisora.

El podcasting requiere más trabajo. El usuario debe buscar, seleccionar y, en la mayoría de los casos, descargar un programa. Hay más obstáculos. Pero esto hace que el compromiso del oyente sea más grande.

6. El contenido de la radio es perecedero. El contenido de un pódcast está siempre disponible.

La mayoría de las veces, la radio se hace en vivo. El usuario puede escuchar el contenido si coincide con un horario apropiado. Si no coincide, ese programa se perdió en el aire.

El audio de un podcast siempre está disponible para ser escuchado. En el día y la hora que quiera.

7. La radio transmite en tiempo real. En el pódcast es posible adelantar, retrasar y hasta aumentar la velocidad de reproducción.

El consumo de radio es lineal: no hay forma de saltarse un contenido, incluyendo los comerciales.

El pódcast puede ser adelantado, retrocedido. Usted puede hacer una pausa para seguir escuchándolo más tarde. Incluso puede volver a escuchar el programa cuantas veces quiera. Puede cambiar la velocidad para oírlo en menos tiempo. Al entrar a comerciales, estos se puede ‘saltar’.

8. En radio, los oyentes deben estar pendientes del horario de emisión. En pódcast, el oyente decide a qué horas escuchar.

Escuchar un programa de radio requiere que se sintonice mientras se transmite. La estación de radio (Internet, AM o FM) establece el horario de sus programas. Si no se escucha a esa hora, el contenido desaparece para siempre (a menos que la emisora lo grabe y lo suba a internet).

Los oyentes de pódcast tienen la libertad de elegir cuándo escucharlos. Puede ser en línea o descargado. Incluso puede ser en vivo, grabado y puesto a disposición del público para ser escuchado más tarde, aunque algunos llamarían esta opción como “webcast”.

9. Derechos de ejecución pública frente a derechos de reproducción y distribución

En radio usted puede pasar la música que desee, siempre y cuando pague los respectivos derechos de autor a las asociaciones de recaudación. En Colombia son SAYCO y ACINPRO.

En un pódcast hay que gestionar los derechos de ejecución directamente con las editoriales o propietarios de esos derechos, lo cual es costoso y muy dispendioso.

Por esta razón, quienes deciden poner música en sus pódcasts usan canciones que ofrecen algunos sitios legales de música gratis. Sin embargo, es música independiente y no están los éxitos comerciales que la mayoría de la gente reconoce.

10. Local vs. Internacional

Habitualmente, la radio es local. Sus contenidos están enfocados a lo que sucede en la comunidad a la que quiere llegar.

El pódcast, por estar disponible en internet, queda abierto para ser escuchado en cualquier lugar del mundo, por lo que los contenidos deben ser más universales.

Obviamente, si una emisora de radio pone su sonido en streaming por internet podrá ser escuchada en todo el mundo, pero sus contenidos seguirán siendo, muy posiblemente, de interés local

11. Libertad de expresión

Los medios masivos de comunicación cuidan mucho sus contenidos y su lenguaje, especialmente porque transmiten a través de frecuencias que han sido entregadas en concesión por el Estado, que por ley podría recuperarlas.

El pódcast permite una total libertad de expresión, lo que no quiere decir que quien lo produce no sea responsable de sus comentarios y que no esté expuesto a demandas legales.

Conclusión

Los creadores de contenido de audio deben ser conscientes de que la radio tradicional y el podcasting son mucho más que tecnologías diferentes de distribución. Si bien tienen el mismo ADN, en muchos sentidos son dos medios diferentes, cada uno con su propia idiosincrasia.

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