¿Alguna vez te ha pasado que mientras conduces y escuchas tu emisora favorita, ésta se va a pausa comercial? En seguida comienzas a hacer el famoso ‘zapping’, buscando contenido o buena música, pero seguramente te has topado con la sorpresa de que la mayor parte de las emisoras también está transmitiendo anuncios. ¿Quién estableció como un mandato extremo que todas las emisoras deberían tener prácticamente los mismos espacios publicitarios cada hora?
Si todas las estaciones entran a comerciales al mismo tiempo, ninguna gana audiencia; en realidad, todas la están perdiendo al mismo tiempo. Durante décadas, muchas emisoras han concentrado sus pausas comerciales en momentos muy similares de cada hora, pero ¿por qué casi ningún ejecutivo de radio se ha cuestionado si esta práctica sigue siendo la mejor opción?
No pretendo decir que esta estructura esté equivocada ni que los bloques comerciales deban desaparecer. Lo que propongo es preguntarnos si, en una época en la que el oyente tiene decenas de opciones a un clic de distancia, seguir haciendo lo mismo continúa siendo la mejor estrategia. Cuando una persona hace ‘zapping’ y encuentra cuatro o cinco estaciones en comerciales, es muy probable que termine en Spotify, YouTube, un podcast o simplemente apague la radio.
¿Y si uno de los cambios más sencillos para mejorar la experiencia del radioescucha no fuera invertir millones de dólares, sino simplemente mover algunos minutos los cortes comerciales? Está bien que el streaming siga creciendo, pero, como industria, no deberíamos regalar nuestros oyentes tan fácilmente.
Un dato interesante es que algunos programadores ya experimentan con los llamados «floating stopsets» (bloques comerciales flotantes), una estrategia que consiste en mover las pausas publicitarias para evitar coincidir con la competencia. No es una práctica masiva, pero demuestra que existen alternativas al reloj tradicional.
Casi siempre hablamos de innovación a través de contenidos, tecnología o redes sociales; sin embargo, una implementación sencilla, pero significativa, sería que, mientras todas están vendiendo, tu emisora sea la única, o de las pocas, que continúen entreteniendo. Quizá la siguiente gran innovación de la radio no requiera una nueva consola, más inteligencia artificial o un presupuesto millonario. Tal vez baste con que, cuando todas las demás estaciones estén vendiendo, la tuya siga entreteniendo.
















