Durante años, la llegada del streaming, las redes sociales y las nuevas plataformas ha sido señalada como una de las principales causas de la pérdida de audiencia en los medios tradicionales. Sin embargo, culpar únicamente a la tecnología puede ser una explicación demasiado sencilla.
La realidad es que las personas no siempre abandonan un medio porque exista una alternativa más moderna, sino porque dejan de encontrar valor en lo que consumen. Contenidos poco relevantes, locutores desconectados de su público, exceso de repeticiones y una saturación de comerciales pueden convertir la experiencia en algo monótono y poco atractivo.
A esto se suma la falta de interacción. En una época en la que las audiencias buscan participar, opinar y sentirse escuchadas, los medios que mantienen una comunicación unilateral corren el riesgo de perder conexión con quienes los siguen. La competencia no sólo está en las plataformas digitales, sino en la capacidad de generar experiencias que mantengan el interés y la cercanía con el público.
El streaming y la tecnología no son enemigos de los medios; de hecho, han abierto nuevas formas de consumo y oportunidades para llegar a más personas. El verdadero desafío consiste en ofrecer contenidos relevantes y experiencias que hagan que la audiencia quiera quedarse.
Al final, las personas pueden probar nuevas opciones por curiosidad, pero suelen marcharse definitivamente cuando dejan de sentirse identificadas con lo que reciben. Entonces, ¿Qué aleja más a la audiencia: La tecnología o una mala experiencia?
Esta nota fue realizada por Alpha González, Lic. en Periodismo por la EPCS, con experiencia en la cobertura de la industria de la radio y los medios de comunicación.















