
La Inteligencia Artificial ya está presente en muchas cabinas de radio, salas de redacción y oficinas de programación. Se usa para escribir textos, generar ideas, resumir información, traducir contenidos, crear imágenes, producir voces sintéticas o analizar datos de audiencia. Se ha convertido en una gran herramienta de trabajo.
Pero el problema no es usarla. El problema es cómo se está usando.
Como toda herramienta poderosa, la IA puede ser un gran aliado… o un atajo peligroso si se utiliza sin criterio.
Los 7 errores más comunes
El primer error es creer que la IA piensa. No lo hace. La IA no investiga, no confirma fuentes ni entiende el contexto cultural como lo hace un ser humano. Solo genera respuestas probables a partir de datos previos.
Cuando se le pide un texto y se publica sin revisión, el riesgo de errores factuales, fechas incorrectas o historias inventadas es alto.
Otro error frecuente es usar la IA como reemplazo del criterio editorial. Algunas emisoras están publicando textos genéricos, impersonales y repetitivos, fáciles de detectar porque “suenan a IA”. Esto empobrece el contenido y debilita la identidad de la emisora.
También es común no verificar la información. La IA puede “afirmar” cosas que suenan convincentes, pero no son reales. En radio, donde la credibilidad es el activo principal, ese descuido se paga caro.
Un cuarto error es usar la IA para todo. No todo necesita inteligencia artificial. A veces, una llamada, una entrevista o una experiencia personal bien contada vale mucho más que un texto generado en segundos.
Así mismo, hay problemas con idiomas, acentos y expresiones locales. Muchas IA están optimizadas para inglés, lo que causa erratas, traducciones inexactas o contenido poco natural en español (especialmente en mercados hispanohablantes con giros idiomáticos, acentos regionales o dichos locales). Esto genera voces robóticas o textos que no conectan con la audiencia latinoamericana.
De la misma forma, la IA produce homogeneización del contenido: Al depender de algoritmos que analizan tendencias de redes sociales, la radio corre el riesgo de sonar igual que todas las demás, perdiendo su identidad musical o editorial única.
Y un error terrible, especialmente cuando se trata de compartir un contenido en redes sociales, es dejar la instrucción o el prompt en el texto. Sí, suele ocurrir. Lo he visto en varias publicaciones. Para la muestra, un botón:

Sobre qué debemos tener cuidado
El primer cuidado es la verificación. Todo contenido generado por IA debe ser revisado como si viniera de un practicante brillante, pero inexperto. Hay que confirmar datos, fechas, nombres y fuentes.
También es clave cuidar la voz de la emisora. La IA tiende a escribir de forma neutra y tiene giros, expresiones y fórmulas repetitivas y muy fáciles de descubrir. Si no se le guía bien, el resultado no refleja el tono, el lenguaje ni la cercanía que caracterizan a una buena radio.
Otro punto sensible es el uso ético. Si una voz es sintética, debería informarse. Si un texto fue asistido por IA, no pasa nada… siempre y cuando no se haga pasar por una experiencia humana que no lo es.
Y algo fundamental: no delegar el criterio humano. La emoción, la empatía, el olfato periodístico y la lectura del momento social siguen siendo insustituibles.
Cómo sacarle el mayor provecho
La IA funciona mejor como asistente, no como protagonista. Es excelente para:
- Generar ideas iniciales cuando hay bloqueo creativo.
- Resumir documentos largos.
- Traducir contenidos y adaptarlos.
- Proponer estructuras de textos o guiones.
- Analizar grandes volúmenes de información.
- Crear borradores que luego se enriquecen con experiencia humana.
Cuanto más claro sea el pedido, mejores serán los resultados. La IA responde mejor cuando se le dan contexto, tono, público objetivo y propósito. No es lo mismo pedir “un texto sobre una canción” que explicar para qué programa, en qué país, para qué tipo de oyente y con qué intención narrativa.
El verdadero valor aparece cuando la experiencia del comunicador se combina con la velocidad de la IA. Ahí no se pierde autenticidad, pero sí se gana eficiencia.
Conclusión
La Inteligencia Artificial no va a reemplazar a la radio, pero sí va a diferenciar a quienes la usen con inteligencia de quienes la usen por pereza. Las mejores emisoras no serán las que más IA utilicen, sino las que sepan cuándo, cómo y para qué usarla.
La radio siempre ha sabido adaptarse a la tecnología. La IA es solo el siguiente capítulo.

Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
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