El mundo sigue cambiando y a veces no lo notamos.
Quienes llevamos años en el mundo de la radio, por ejemplo, nos hemos ido llenando de ideas y procesos que con el tiempo se van volviendo obsoletos, y no siempre nos damos cuenta.
Y eso se puede convertir en un grave problema. Usted cree que está haciendo las cosas bien, porque tiene un plan basado en esas ideas antiguas que ya da por sentadas y, de repente, aparece una emisora que le compite en el mismo campo, pero con un enfoque completamente diferente.
Y cuando usted se da cuenta, podría ser demasiado tarde. Su competidor podría haberse adelantado lo suficiente para sacarlo del mercado, o al menos para perder esa imagen que usted creía ostentar.
Lo que hoy funciona en radio puede ser muy diferente a lo que se necesitaba hace 10, 20 y más años. La llegada de los medios digitales y la misma evolución de los gustos y necesidades de la gente nos obligan a revisar permanentemente lo que hacemos.
¿Cuáles deberían ser las características ideales de una emisora hoy en día?
Mike McVay, presidente de McVay Media y uno de los más reconocidos gurúes de la radio en los Estados Unidos, escribió recientemente un artículo en el que nos ofrece una visión clara de esas cualidades que deberían tener la emisora ideal en pleno 2026.
Él nos dice que, de acuerdo con las mejores prácticas de la industria, estas son las características más reconocidas de las emisoras más exitosas:
- Profundo conocimiento de la audiencia:
Son emisoras que conocen a fondo a su público objetivo, adaptando su música o sus contenidos hablados a las preferencias y estilos de vida específicos de sus oyentes. No se quedan con una simple percepción o con lo que piensan sus programadores.
Realmente se esfuerzan por investigar, por estudiar, por acercarse a su público para tratar de entenderlo y ver cómo pueden llenar sus expectativas y necesidades.
Al final, estas emisoras terminan convirtiéndose en una representación fiel de su propio público. Son como ellos. Viven sus vidas.
- Contenido local atractivo:
Siempre tratarán de hacer lo que la radio mejor sabe hacer: priorizar la entrega de contenido relevante y de alta calidad que logre impactar a la audiencia local, centrándose en la narrativa y la interacción auténtica en vivo.
Incluso, no tiene que ser con locución en vivo. Afortunadamente la tecnología existente les permite a los talentos grabar sus intervenciones y hablarles a sus oyentes de una manera personal y cercana.
Es más: hoy en día, un locutor podría conectarse con la audiencia de otra ciudad o región con locución pregrabada, aunque no viva allí, pues afortunadamente se cuenta con todo tipo de ayudas y herramientas tecnológicas que le permiten a cualquiera conocer de cerca y al instante lo que pueda estar pasando en cualquier lugar.
- Se enfocan en el talento y la personalidad:
Las emisoras exitosas de hoy deberían emplear, desarrollar y empoderar a sus talentos, procurando impulsar su carisma para conectarse personalmente con los oyentes, actuando como amigos en lugar de ser simples «locutores».
Y deben tener la capacidad de sonar como personas genuinas, reales, humanas y conectadas con el lenguaje y la idiosincrasia de sus oyentes, de forma que cierren cualquier posibilidad de ser reemplazados por la IA.
Sí, porque la amenaza sigue latente: la IA no se enferma, no pide vacaciones, no llega tarde, no pelea con sus colegas, no sufre de ego y termina siendo más barata que un talento humano, lo que los obliga a esforzarse en ser mejores cada día.
- No hacen radio ‘automática’:
Cada vez que una voz sale al aire, lo hace frente a una audiencia que espera presencia real, atención y, especialmente, que lo ‘enganche’. La radio de hoy exige algo más que cumplir con un guion o con rellenar un espacio.
Más que decir lo primero que se le ocurra al aire, rellenar con frases vacías y trilladas, o simplemente ‘cumplir’ con su trabajo, un locutor de hoy debe tener una intención clara de lo que va a decir, una conexión emocional y la capacidad de comunicar como si cada palabra fuera realmente importante.
Cuando el talento entiende que su rol no es simplemente hablar, sino generar vínculo y credibilidad, la diferencia se nota de inmediato.
Hacer radio ‘no automática’ implica darse cuenta de que el oyente percibe cuándo un locutor, animador o personaje frente al micrófono está verdaderamente involucrado… y cuándo no.
El talento que se toma en serio su desempeño en cada programa es el que triunfa. Nunca se queda corto.
- Marca y sonido consistentes:
Hoy, cuando hay tantas opciones de información y entretenimiento, las emisoras ganadoras mantienen un formato, sonido e identidad de marca estrictos y consistentes, lo que permite que los oyentes sepan exactamente qué esperar de ellas.
Si el oyente entiende lo que la emisora ofrece y ella lo ofrece de forma constante, eso termina generando en el oyente un hábito de escucha. Sí, porque la repetición genera familiaridad.
Son emisoras que, gracias a su consistencia y a un posicionamiento claro, hacen que un oyente venga a escucharlas continuamente porque sabe que en ellas encontrará lo que deseaba, es decir, el oyente va a la fija, porque sabe que no lo van a defraudar.
- Presencia digital multiplataforma:
Una emisora de radio en 2026 tiene que comprometerse seriamente en hacer podcasting, redes sociales, web y streaming. Entiende que eso no es una simple herramienta complementaria de promoción, sino que es clave para que el oyente encuentre fácilmente la emisora en cualquier lugar, plataforma y momento.
Tiene que estar disponible en parlantes inteligentes y aplicaciones, todo ello diseñado para construir comunidad, ampliar su alcance e interactuar con oyentes más allá de la señal abierta.
Precisamente sobre este tema, Mike McVay, junto a Larry Rosin, escribió un libro llamado «7 Rasgos de las emisoras más exitosas», y en él insiste en que hay que «estar en todas partes y ser visto en todas partes» como principio fundamental.
- Participación activa en la comunidad:
Hoy en día, una emisora debe crear, apoyar y participar en eventos locales, convirtiendo la estación en una parte tangible de su comunidad. Los propietarios y la gerencia deberían animar a sus personalidades a unirse a organizaciones benéficas y comunitarias locales.
De esta forma no solo se está prestando un servicio a la comunidad. También se genera fidelidad a la marca, recordación y, lo mejor: esto ayuda tanto con las ventas como con el aumento de sus índices de audiencia.
- Tecnología Avanzada:
Hay que invertir continuamente en nuevos equipos, capacitación e innovación para mantenerse relevantes, evitando el estancamiento.
Hay que aprovechar el crecimiento territorial que permite la tecnología, realizando transmisiones remotas y desde el lugar de los hechos, participando en eventos importantes dentro de su mercado y fortaleciendo su presencia en espacios públicos.
Además, hay que enfocarse en competir con otras opciones de entretenimiento e información que no transmiten de la manera tradicional, lo que incluye, seguramente, equipos de producción y edición de video.
Y hay que tener en cuenta que la radio se consume, mayoritariamente, en el carro. Por eso hay que entender que una emisora debe tener una presencia atractiva y fácil de usar en la pantalla central del vehículo, donde hoy se concentran la atención y las decisiones del oyente.
Conclusión
Para convertirse en una gran emisora de radio en pleno 2026, debe lograr su dominio enfocándose intensamente en su audiencia, seleccionando contenido local atractivo y manteniendo una estricta coherencia de marca.
También debería desarrollar personalidades sólidas y cercanas, aprovechar estrategias digitales multiplataforma y fomentar una profunda interacción con la comunidad, invirtiendo constantemente en producción de calidad y, fundamentalmente, en el crecimiento de su propio equipo.
Así mismo, tiene que construir una marca con presencia en múltiples plataformas, de forma que pueda estar disponible y ser escuchada en cualquier lugar.
Una emisora ideal en 2026 debe reconocer que, al generar ingresos, no solo debe mirar los resultados de audiencia, sino que debe tratar de satisfacer tanto a los anunciantes como a los oyentes. Tiene que entender que no vende «publicidad», sino que vende carros, comida, ropa, servicios, productos y entretenimiento.
Este es el plan. Es más que evidente. Lo que falta es el compromiso lo suficientemente grande como para adoptarlo y hacer de esto algo normal y que no sea visto como una simple idea.

Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
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