El día de hoy queremos dejar una pequeña semilla en todos aquellos que hacen radio: no es malo repetir; de hecho, esto crea familiaridad y desarrolla la personalidad de tu emisora. El problema realmente ocurre cuando, después de un tiempo, la gente sabe qué va a ocurrir, cómo va a pasar y hasta qué va a decir el talento al aire. Probablemente, de inicio, la repetición atrae, pero la sorpresa es uno de los elementos que hará que tu show se sienta dinámico y refrescante.
¡Ojo! Esta idea no solo aplica para radio, sino también para podcasts, shows de televisión, eventos en vivo, etc. A continuación, te decimos cuándo tu producto de entretenimiento puede tornarse aburrido:
- Cuando las fórmulas dejan de sorprender
Una sección que funcionó durante años pierde fuerza si siempre utiliza la misma dinámica. Lo mismo sucede con concursos, llamadas, personajes, promociones o contenidos digitales.
- Cuando el talento empieza a suponer en qué se basa su personalidad
Tu personalidad no son tus frases repetidas, reacciones o chistes. Básala en la información que das, el tono que utilizas para comunicar y la forma de narrar historias.
- Cuando se confunde identidad con repetición
Una estación puede mantener su personalidad, tono, música y relación con la audiencia mientras encuentra nuevas formas de expresarse.
- Cuando el producto deja de correr riesgos
Cuando una empresa descubre una fórmula que funciona, muchas veces intenta protegerla tanto que termina desgastándola.
En este punto es importante hacer una diferencia entre hábito y rutina. No es lo mismo que la gente diga: “Todos los días escucho esta sección porque me gusta”, a que diga: “Todos los días hacen exactamente lo mismo”. La primera genera fidelidad, mientras que la segunda ofrece desconexión.
















