La radio sigue siendo un medio con alto nivel de confianza y cercanía, pero su modelo de precios no siempre dialoga con la realidad actual de los pequeños anunciantes. Hoy, muchos negocios locales comparan a la radio con plataformas digitales que permiten invertir poco dinero y medir resultados casi de inmediato. Frente a eso, la radio suele responder con paquetes rígidos y compromisos largos que generan resistencia desde el primer contacto.
El problema no es únicamente cuánto cuesta anunciarse, sino cómo se vende el valor. La radio ofrece algo que las plataformas digitales no pueden replicar del todo: conexión emocional, familiaridad y presencia constante en la vida diaria de la audiencia. Sin embargo, ese valor no siempre se traduce de forma clara para quien toma decisiones de inversión.
Algunos puntos clave del debate:
- El precio actual puede convertirse en una barrera de entrada para negocios pequeños.
- Bajar el ticket inicial no significa devaluar el medio, sino permitir que el anunciante pruebe.
- El alcance ya no es el único argumento: la confianza y la comunidad pesan más.
- Los contenidos demasiado transaccionales debilitan la percepción de valor.
Repensar el modelo implica ofrecer esquemas más flexibles, integrar mejor a las marcas al contenido y comunicar con claridad por qué la radio sigue siendo relevante. La solución no está en competir con lo digital, sino en entender qué hace única a la radio y cómo monetizarlo de forma inteligente.
¿Está la radio lista para replantear su forma de vender sin perder su esencia?
Esta nota fue realizada con base en una idea sacada de un artículo publicado por Radio Ink, con contenido de Alpha González.















