El titular de esta nota fue inspirado en una publicación de Facebook del usuario José Lino Vázquez Tovar, quien escribió lo siguiente: “Algo para la polémica: Un locutor de radio que no evoluciona para convertirse en un ‘artista de voz’ es como un músico que sólo toca la misma canción durante años: pronto se vuelve irrelevante y sólo es recordado, en algunos casos, por su falta de innovación”.
Sin duda ese pequeño texto me dejó reflexionando sobre la importancia de reinventar nuestras personalidades al aire, de ir agregando herramientas tanto técnicas, como intelectuales. A todo esto, ¿cuál es la diferencia entre un locutor y un artista de voz? Un locutor tradicional se enfoca en leer guiones, mientras que un artista de voz interpreta, adapta y aporta creatividad a su trabajo.
Por otra parte, quiero decir que los lugares tanto en los corazones como en los oídos de las personas se ganan; si día con día no haces tu tarea y no preparas tu show de radio, tarde o temprano la gente notará que no estás aportando nada más allá. ¿Cuándo fue la última vez que ofreciste una reflexión profunda de un tema?
Un locutor que evoluciona solito se va abriendo puertas, afortunadamente no sólo en AM/FM, sino también en oportunidades de doblaje, narración de audiolibros, voice acting para videojuegos, inteligencia artificial, entre muchas otras opciones.
Evolucionar no es fácil e implica un precio, puede ser económico o de tiempo, pero, en esta redacción estamos en pro de esos comunicadores que toman cursos, que leen libros y que usan incluso la naturaleza para inspirarse en las narraciones para su audiencia.
¿En estos tres primeros meses del año cómo te has ocupado de tu evolución profesional?