Por qué nadie escucha su pódcast

Encuentre aquí detalles acerca de lo que podría estar haciendo mal y cómo corregirlo.

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Tanto trabajo para que nadie me escuche...

Probablemente ya haya oído hablar de la popularidad de los pódcasts y es posible que se haya esforzado por iniciar uno con la intención de que sea escuchado por mucha gente y poder así monetizarlo. Eso está bien, porque ha tomado la iniciativa de mantenerse a la vanguardia.

¿Cuál es el problema? Que hoy en día cualquiera puede hacer un pódcast.

Sí, es demasiado fácil tomar la grabadora del teléfono, comenzar a hablar de cualquier cosa y colgarlo en alguna de las numerosas plataformas existentes.

El control de calidad no existe. No hay preparación. No se sabe de qué van a hablar. No se sabe a quiénes les van a hablar. Pero, ante todo, el mayor problema es que hay demasiados pódcasts disponibles.

Si usted ha oído hablar de la ley de la oferta y la demanda entenderá que cuando hay demasiada oferta, el producto (o servicio) pierde valor. Cuando hay tanto de dónde escoger y no hay filtros de ninguna clase, los pódcasts -al igual que las emisoras online- pierden todo su valor.

El podcasting ha crecido de manera drástica y constante desde que comenzó a principios de la década de 2000.

Algunas cifras

Cada año, grupos de medios como Statista, Triton Digital y Edison Research realizan encuestas de medios digitales para medir tendencias, comprender el comportamiento de los oyentes y realizar un seguimiento del crecimiento de los pódcasts en todo el mundo.

La industria del pódcast ha crecido junto con la llegada de los teléfonos inteligentes, los parlantes inteligentes (Amazon Alexa, Google Home, etc.) y los sistemas de entretenimiento que ahora traen los vehículos.

Miremos algunos datos de Buzzsprout.com actualizados a mayo de 2022 en Estados Unidos:

  • El 88% de los estadounidenses posee un teléfono inteligente.
  • La propiedad de parlantes inteligentes creció más del 22 % durante el primer año de la pandemia, ya que más personas trabajaban desde casa.
  • Durante la pandemia de Covid, el podcasting experimentó un crecimiento sin precedentes y las audiencias de pódcasts se diversificaron.
  • El 73 % de la población estadounidense mayor de 12 años escuchó audio en línea en el último mes.
  • Más de un tercio (104 millones) de estadounidenses escuchan pódcasts con regularidad.
  • En 2022, el 62 % de la población mayor de 12 años ha escuchado un pódcast y aproximadamente el 78 % está familiarizado con el medio.
  • El 38 % de las personas mayores de 12 años en los EE. UU. son oyentes mensuales de pódcasts.
  • El 43 % de los oyentes de entre 35 y 54 años son oyentes mensuales de pódcasts (el grupo de edad más popular para el consumo de pódcasts).
  • El 28 % (80 millones) de los estadounidenses son oyentes semanales de pódcasts.
  • Cada semana, más estadounidenses escuchan pódcasts que los que tienen cuentas de Netflix.

Por su lado, Statista.com revela que existen 621 millones de oyentes de pódcasts en el mundo. También dice que la población mundial ya dedica algo más del 10% del tiempo invertido en la escucha de audio con publicidad a este tipo de formato.

Eso sí, no en todos los países parece tener la misma acogida. Y es que, mientras en Suecia o Brasil más del 40% de la población escuchó al menos un pódcast en el último año, en el caso de Japón la tasa de penetración se reduce al 5%.

Además, la intensidad de consumo sigue siendo relativamente baja a nivel global, con un porcentaje de oyentes frecuentes que oscila entre el 1% y el 4% en función del país.

Pero, sin duda, uno de los problemas que el pódcast no ha sido capaz de solucionar íntegramente todavía es la edad.

En España, por ejemplo, aproximadamente el 60% de los individuos de 18 a 24 años afirma escuchar este formato de audio, mientras que entre los mayores de 64 años el porcentaje se reduce al 26%. Esta tendencia se repite, con pequeñas variaciones, en otros países como Perú, Estados Unidos y Reino Unido.

¿Por qué nadie escucha su pódcast?

Si vemos que hay un crecimiento tan grande en todo el mundo, ¿por qué el pódcast que usted produce no ha logrado llegar a las cifras que desea?

Para asegurarse de que tiene su pódcast bajo control, vamos a analizar las 6 razones principales por las que nadie escucha su pódcast y cómo puede cambiar eso para asegurarse de que la gente lo escuche.

Empiezo por decir que la mayoría de las personas no escuchan todos los pódcasts a los que se suscriben, pero si usted se da cuenta de los errores que comete podría asegurarse de que su programa se convierta en algo que su público objetivo quiera escuchar.

1. No hay preparación

Usted no puede, simplemente, abrir el micrófono y empezar a hablar. Y menos aún si va a tener un invitado. No prepararse antes de una entrevista no solo es incómodo para su audiencia, sino también para su invitado.

Si se toma el tiempo de invitar a alguien a estar en su pódcast, asegúrese de estar completamente preparado.

Usted sabrá que está preparado si su voz ya está clara, que conoce el tema del que va a hablar y ya tiene la información completa del tema y del invitado. Si no sabe cómo pronunciar el nombre de sus invitados, pregúnteles antes de comenzar a grabar su entrevista.

Antes de llamar o traer a su invitado, tómese el tiempo de investigar su perfil de LinkedIn, de su sitio web o de sus redes sociales para asegurarse de que se ajusten a la categoría de su pódcast. Si puede, investigue en otros medios (periódicos, revistas, videos de YouTube, TikTok y demás)

En pocas palabras, antes de hablar con su invitado:

  • Aclare su garganta con un vaso de agua.
  • Mire el perfil de Linkedin o su sitio web y lea su biografía
  • Asegúrese de saber pronunciar el nombre del invitado.
  • Realice un calentamiento vocal para asegurarse de que su voz suene bien.

2. Los episodios son demasiado largos

Una de las ventajas del pódcast frente a la radio es que no hay limitaciones de tiempo. La radio está dividida, generalmente, en franjas. Un pódcast, en cambio, puede durar 3 minutos o dos horas.

La duración promedio de un episodio de podcast, según Buzzsprout, es de 38 minutos. 38 minutos y 42 segundos para ser exactos, según la investigación.

Esa cifra coincide con lo que dura el desplazamiento de muchas personas entre su casa y el trabajo. Sin embargo, las investigaciones muestran que solo el 20% escucha pódcasts en el transporte mientras que el 59% lo hace en casa.

Hay que ponerse en los zapatos del oyente. Piense si 5 minutos es demasiado corto y se pueden quedar temas por fuera, pero también piense si esa persona se va a sentar a oír su programa o su entrevista durante dos horas.

3. Mala selección de invitados

Cuando esté pensando en invitar a personas a sus pódcasts, busque sean entretenidos, que hablen bien, que sepan hilar una conversación y que realmente sepan de lo que van a hablar.

Además, prepárese para capacitarlos antes de comenzar la entrevista. Esto no tiene que llevar mucho tiempo. Tómese de 10 a 15 minutos para ejecutar el diseño del programa y responder cualquier pregunta que pueda tener su invitado. Esto tendrá un gran impacto en la calidad general de la entrevista.

Por último, asegúrese de que la persona que invitó no llegó a su pódcast solamente con el fin de promocionarse a sí mismo.

En la entrevista tendrá la ocasión de compartir lo que hace y hablar sobre su negocio, pero que este no sea el objetivo final de su conversación. Usted lo llevó porque es experto en algo y querrá que hable de eso. En pocas palabras, la agenda la marca usted.

Si lo único que hace su invitado es promocionar sus productos o servicios, su audiencia puede sentir que está escuchando un comercial largo y va a perder toda la credibilidad.

4. Mala calidad del audio

Como dije arriba, hoy cualquiera puede grabar un pódcast en su teléfono móvil. Sin embargo, por muy bueno que sea su equipo, siempre habrá que cuidar todos los detalles de producción y asegurarse de que su pódcast suene claro, fuerte y bien editado.

Recuerde que usted es el responsable de la calidad de audio de su pódcast.

Mida el volumen de su micrófono antes de empezar a grabar. Haga un par de pruebas para ajustar los niveles, la modulación y la ecualización. No querrá que el sonido sea demasiado turbio -con muchos bajos- o demasiado brillante, que sea molesto al oído. No lo llene de efectos de sonido, que puedan distraer al oyente.

Llame a su invitado antes de la entrevista y compruebe la calidad de su sonido. Si tiene problemas, trate de que hable desde otro sitio, que mejore su conexión o que cambie de celular. En último caso, reprograme su entrevista con esa persona para otro día.

Y no se confíe de la edición. Un mal sonido es muy difícil de arreglar. Como dicen los gringos: si entra basura, sale basura.

Lista de verificación previa a la grabación:

  • Compruebe su conexión a internet.
  • Evite interferencias y sonidos externos. Apague su teléfono y cualquier aplicación que se esté ejecutando en su computador además de su plataforma de videoconferencia.
  • Apague cualquier ventilador o aire acondicionado ruidoso que esté funcionando en la habitación.
  • Cierre las puertas y asegúrese de que la habitación en la que se encuentra esté completamente en silencio.
  • Pruebe su micrófono para verificar la calidad antes de que su invitado se una a la conversación.

5. Poca o ninguna promoción

Esta recomendación es clave. Mucha gente cree que, al estar compartiendo sus episodios en varias plataformas de pódcast, todo el mundo se va a enterar.

Si a usted le cuesta trabajo encontrar algo bueno que ver en Netflix ante la cantidad de opciones que existen allí, imagínese alguien tratando de encontrar su pódcast entre todas las plataformas existentes.

Tómese el tiempo para promocionar su pódcast. Cree una lista de correos electrónicos. Abra perfiles en redes sociales. Anuncie con anticipación la salida de los episodios. Recuérdeles a sus oyentes que tiene otros episodios disponibles.

No se contente con anunciar el título, la hora y la plataforma. Cree un texto llamativo. Hágalo a manera de ‘trivia’. Desierte la curiosidad de sus seguidores.

Si puede, extienda el alcance de su pódcast en otras opciones: haga un video y cuélguelo en YouTube. Cree un blog y publíquelo. Cree una página de internet o un perfil de Facebook donde la gente pueda encontrar más información de su pódcast. Haga que su invitado grabe un video en TikTok o YouTube invitando a escuchar su pódcast.

6. Falta de personalidad

¿Cuándo fue la última vez que usted escuchó un podcast y pensó «Dios mío, que programa más aburrido…”? Apuesto a que no se quedó mucho tiempo.

Usted puede ser una persona tranquila, del común, pero es necesario que encuentre una personalidad que pueda llamar la atención. No tiene que ser un charlatán ni la persona que sabe de todo, pero sí es clave que la gente pueda identificarlo fácilmente.

Puede ser por su humor, por su picardía, por su opinión, por su carácter, por su poder de seducción… lo importante es explotar esa parte de su personalidad que pueda atraer a un grupo importante de personas que haga que siempre estén pendientes de lo que les va a contar.

He tratado de escuchar muchos pódcasts de personas que los promueven en las redes sociales, pero nunca encuentro nada que me enganche.

Hacer un pódcast no es grabar cualquier cosa que se me ocurra. Hay que saber del tema y, sobre todo, mostrar pasión, ser capaz de contagiar al oyente, hacerlo reaccionar de alguna forma. Y eso solo lo logra con su personalidad.

7. Ceñirse estrictamente a un guion

Los pódcasts pueden sonar poco naturales cuando están demasiado escritos. Por otro lado, no tener un guion puede llevarlo a divagar y perder el enfoque. En pocas palabras, hay ventajas y desventajas en el uso de un guion, pero vale la pena tener uno, incluso si solo se usa como guía.

Sin embargo, un guion no debe estar “escrito en piedra”.

De la misma forma que un pódcast puede fracasar por no tener un rumbo marcado, otro que se acoja estrictamente a un guion se puede volver demasiado predecible, aburrido y acartonado.

Haga que sus programas suenen lo más naturales posible anotando sus ideas. Léalas en voz alta. Improvise sobre ellas para ver si suenan bien. También existe la opción de traer a un coanfitrión para encender un poco su contenido, alguien que le siga la corriente, reaccione a lo que usted dice y lo apoye cuando haga falta.

8. Todo está desorganizado

Lo divertido de una anécdota o una historia cualquiera es cuando hay un comienzo, un desarrollo y un final convincentes. Claro, hay conversaciones improvisadas que pueden ser entretenidas, pero no siempre salen bien y su mensaje puede perderse fácilmente.

Así es como funcionan los chistes. Así funcionan las películas. Por eso seguimos una serie de Netflix hasta el final. Y, por el contrario, por eso es tan aburrido un partido de fútbol que queda empatado a cero goles. Se esperaba un gran final y no pasó nada.

Antes de comenzar a hablar, usted ya deberá saber cómo va a abordar el tema y, muy especialmente, cómo lo va a cerrar.

Recuerde la fórmula: inicio-desarrollo-cierre.

Aprenda a abrir la nota con un comentario que llame la atención, que despierte al oyente. Luego, mantenga el interés a lo largo de la charla y deje algo impactante para el final. Anote el gol de la victoria al cierre.

Mantenga la línea de conversación. No se salga por la tangente. No se desvíe del eje central. Si su colega o el invitado se están saliendo del tema, tráigalos de nuevo a la conversación inicial.

Usar guiones y notas es una buena manera de evitar la desorganización. Planificar una estructura de lo que desea cubrir ayuda a crear un formato reconocible para los oyentes y le ayudará a dividir las cosas.

Conclusión

Hacer un pódcast es fácil. Hacer un buen pódcast requiere trabajo. Mucho trabajo. Si usted no está dispuesto a preparar, organizar y editar su pódcast, no pierda el tiempo. Su programa quedará inmerso en un mar de pódcasts mediocres que a nadie le va a interesar…

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