Las grandes ventajas de la radio

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Este año celebraré 45 años de hacer radio.

Empecé construyendo una emisora pirata que solo tenía un alcance de 2 cuadras a la redonda, y pasé los siguientes 3 años haciendo programas en emisoras culturales o de baja audiencia.

Movido por mi pasión, pasé por dos emisoras de A.M. hasta que tuve la oportunidad de llegar al F.M. Ese salto a una tecnología que resultaba nueva para el público me permitió llegar a lugares que no había imaginado.

Fue tal el éxito que viajé a la capital del país y fui contratado, primero, por la emisora número 1 de la ciudad, y luego, por la cadena de radio más importante de Colombia.

Hoy, después de haber impuesto el formato de los ‘Morning Shows’ en Colombia, haber tenido a mi cargo todas las emisoras musicales de Caracol y RCN, y haber participado en la creación de marcas como Radioacktiva, Tropicana, La Vallenata, Oxígeno, Bésame, Los 40 Principales, Corazón Estéreo, Blu Radio, La Kalle, y otras marcas en Chile, Costa Rica, Panamá y Portugal, aún conserve la energía y el impulso para vivir con pasión el mundo de la radio.

De hecho, he regresado a mis raíces. En lugar de participar como directivo de un gran conglomerado, me divierto haciendo un programa de media hora semanal en una emisora cultural. Sí, igual a como comencé, hace 45 años.

Este jueves 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio. Es un buen motivo para recordar por qué sigue siendo importante, relevante, necesaria y amada.

No hay que mirar muy lejos para encontrar gente que predice la inminente desaparición de la radio. Sin embargo, cuando se miran los hechos y las cifras, nos damos cuenta de que la radio funciona muy bien hoy, y en muchos casos, mejor que hace 45 años.

Las audiencias son mayores, la facturación es inmensa y existen más emisoras de radio que nunca antes. Además, están las emisoras online y los podcasts.

Y lo mejor: aunque muchos la menosprecian, los resultados de una investigación publicada esta semana muestran que la radio sigue creciendo en los Estados Unidos. De hecho, es el único medio tradicional que lo hace.

A pesar de las predicciones apocalípticas, este es un gran momento para estar en la radio. Recordemos por qué:

La radio es gratuita:

Hoy en día, cuando las nuevas plataformas están cobrando por todo, el único audio que queda libre es el de la radio. Esa ha sido la única constante desde que Guglielmo Marconi inventó la radio en 1895.

Nadie necesita abrir su billetera para consumir y disfrutar de la radio. Por cierto, siempre me ha intrigado saber por qué, como industria, no hacemos un mejor trabajo al vender este beneficio.

La radio es divertida:

La radio es un medio divertido, no solo para trabajar en ella sino también para escuchar. Hay muy pocos trabajos en los que la creatividad pueda cobrar vida tan fácilmente y luego compartirse con miles de personas.

La radio es el mejor teatro de la mente. Cuenta con personajes creativos que tienen la capacidad de crear lo imposible usando palabras, música y efectos de sonido.

La mayoría de las personas comienzan su día escuchando el programa de la mañana no solo para obtener la información que necesitan, sino también para establecer el estado de ánimo del día.

Los programas matutinos pueden hacer reír a su audiencia a través de la broma del día, la “pega” telefónica o las bromas ingeniosas entre los mismos integrantes del programa.

La radio es instantánea:

¿Dónde más es posible despertarse con una idea dando vueltas en la cabeza y lanzarla al aire antes del mediodía? Esto es parte de la magia de la radio, esa posibilidad de aprovechar un chispazo fuera de lo común, soltarlo al aire y conectarnos con la audiencia.

Un buen director o conductor de programa puede aprovechar una noticia, un tema de actualidad para preparar y entregar contenidos entretenidos y cautivadores.

¿Falleció algún artista reconocido? La radio inmediatamente sale a hacer especiales con su historia y su música.

¿Algún personaje dijo algún disparate? Los programas de la mañana utilizarán esa frase para entablar una divertida o polémica conversación con sus oyentes

¿La selección de fútbol del país fue eliminada de los Olímpicos? La radio acompaña a los fanáticos en su pena y abre sus micrófonos para que los oyentes desahoguen sus sentimientos al aire.

La radio tiene un gran alcance:

Este es uno de esos productos de uso diario. En Colombia, más del 75% de la población mayor de 12 años escuchó radio el día de ayer. Sí, 3 de cada 4 personas sintonizaron alguna emisora de radio ayer.

En Canadá, el 95% de las personas escuchan la radio cada semana. En los EE. UU., ese número es del 93% y en Inglaterra, donde las personas pagan una tarifa de licencia anual para escuchar la radio y ver la televisión, el 90% sintoniza la radio todas las semanas.

Si bien el tiempo dedicado a escuchar puede variar de un formato a otro y de un país a otro, el promedio es de 20 horas por semana, y a pesar de una variedad cada vez mayor de opciones de medios, la radio sigue siendo el segundo medio más consumido en Estados Unidos, solo detrás de la televisión.

La radio es efectiva:

La gente sintoniza la radio para obtener información, entretenimiento y compañía. Pero también para escuchar los anuncios de radio, porque los consumidores quieren saber acerca de los productos y servicios locales y quieren saber dónde pueden ahorrar dinero.

La radio tiene una característica única y muy grande que los demás medios no tienen: es el último medio escuchado por la mayoría de los consumidores en los minutos previos a la compra. Usted va en el carro para el Mall escuchando radio y es posible que escuche allí la cuña de una buena promoción de la que no sabía, y la aprovecha.

Pero para que sea efectiva hay que tener en cuenta algunos aspectos.

La agencia de publicidad Saatchi & Saatchi realizó en Estados Unidos un estudio interesante sobre la naturaleza subliminal de los anuncios de radio en 1981. Se llamó el “estudio de la tabla de planchar”, el cual volvieron a realizar en 1995.

En ambos casos encontraron que las personas que escuchaban radio tomaban en cuenta mucha de la información que escucharon, incluso cuando estaban haciendo otras cosas.

El objetivo del estudio era descubrir hasta qué punto las personas realmente captaban los anuncios cuando el escuchar radio era una actividad secundaria.

El estudio de 1995 tenía como objetivo actualizar los resultados originales e investigar la capacidad de los oyentes para recordar anuncios en los breaks comerciales convencionales o dentro de los programas.

Para ambos estudios, más de 300 amas de casa fueron invitadas individualmente a llevar una bolsa con la ropa de planchar a la casa del reclutador de la encuesta, supuestamente para probar un nuevo almidón.

El reclutador les dio 15 minutos para probar el almidón con el radio encendido en el fondo: sin que lo supieran las amas de casa, el «radio» era en realidad una cinta pregrabada que contenía una programación especial y una gran variedad de anuncios.

En 1981, las encuestadas eran oyentes de radio en general, pero en 1995, se refinó a los oyentes de radio comercial, y la cinta reprodujo sus estaciones de radio favoritas.

Después de ambos estudios, se les preguntó a los encuestados sobre el rendimiento del almidón y luego sobre lo que recordaban haber escuchado en la radio.

Las conclusiones del estudio de 1981 fueron:

  • Los oyentes pueden recibir mensajes, y lo hacen, incluso cuando están distraídos por una tarea principal.
  • Esto incluye el recuerdo de marca y el recuerdo de información «más suave» como los temas de los que hablaban, los sonidos y la música.
  • Algunos anuncios se recuerdan mucho mejor que otros. El anuncio de mejor desempeño fue recordado por más de un tercio de los encuestados, mientras que el anuncio de peor desempeño solo fue recordado por un 10%.

El estudio de 1995:

  • Confirmó los hallazgos de la prueba original, a pesar del hecho de que los consumidores están expuestos a muchos más mensajes publicitarios en todos los medios.
  • También encontró que no importa si el anuncio va al inicio, al final o en medio del corte.
  • Sin embargo, cuando había un anuncio intercalado entre los boletines de noticias, los niveles promedio de conciencia eran significativamente más altos.

La radio suena muy bien:

La calidad técnica de la radio FM de hoy es muy buena. Con consolas digitales, procesadores más inteligentes, mejoras en tarjetas de sonido y computadoras más rápidas, la calidad de audio que transmitimos hoy puede ser incluso muy cercana a la de un CD.

La mayoría de las estaciones de radio usan limitadores y procesadores de audio y también tienen sistemas para garantizar que los niveles de audio sean consistentes entre la música, la voz y los comerciales.

Las mejoras en los receptores de audio también han ayudado a mejorar la experiencia de audio. Si usted ha comprado carro nuevo últimamente, es probable que tenga 10 o más parlantes repartidos por el interior de la cabina y que la radio en sí sea muy superior a la de hace unos años.

La radio es fácil de consumir:

Para escuchar radio solo basta oprimir un botón.

La radio está en todas partes y se puede escuchar en el automóvil, en el hogar y en el lugar de trabajo. La mayoría de los hogares tienen varias radios.

En estos días, la radio aparece en una buena cantidad de teléfonos inteligentes a través de una aplicación o integrada en el teléfono.

La radio también es fácil de transmitir en un smartphone, un computador, en una tableta y muchos otros dispositivos, lo que ha ayudado a aumentar su escucha.

Hoy hay más estaciones de radio al aire que nunca:

Aunque algunas cadenas tradicionales están devolviendo o alquilando sus frecuencias de A.M., también es cierto que se siguen abriendo licitaciones para más emisoras en F.M., especialmente en el campo de la radio comunitaria.

La radio es el mejor medio para lograr una alta frecuencia:

La radio es un medio efectivo en costos porque permite alcanzar a miles de personas y repetir una cuña de manera frecuente, de forma que pueda ser escuchada en diferentes horarios cuando el público hace tareas diversas, lo que hará que sea más fácil de convencerlo.

Se ha comprobado que la repetición es la mejor manera de aprender algo y de retener una información. La publicidad funciona por repetición y se cree que una persona tenga que estar expuesto a un comercial tres o cuatro veces antes de que tome una decisión de compra.

Esto lo saben muy bien los programadores de emisoras musicales, las disqueras y los mismos artistas. Una canción “se pega” luego de repetirse varias veces.

De hecho, las canciones tienen un segmento conocido como el “coro”, que se repite varias veces dentro del mismo tema y que es lo que permite que la gente se la aprenda.

Se ha demostrado una y otra vez que si uno repite el mensaje varias veces, ese producto o servicio tiene más probabilidades de ser recordado por el público.

La radio está segmentada:

Cada estación de radio está enfocada a segmentos de mercado específicos, por lo que a pesar de que hay muchas emisoras, se dirigen a mercados específicos. Jóvenes, adultos, segmentos populares o de altos ingresos. Emisoras enfocadas a mujeres, a ejecutivos, a niños. Hay muchas opciones.

La radio marca la diferencia en la vida de las personas:

La radio es local pero su señal, generalmente, tiene un área de cobertura muy extensa. Esto significa que cuando ocurre un desastre, la radio es a menudo el mejor medio para transmitir rápidamente mensajes de emergencia a los afectados.

La radio transmite información acerca de la comunidad y brinda a las personas ideas sobre qué hacer localmente con su tiempo libre.

Si bien otros medios también pueden hacer esto, la radio es más inmediata que el periódico, las vallas publicitarias o las revistas.

La radio advierte a las personas sobre los ‘trancones’ y accidentes de tráfico y les ayuda con su viaje diario hacia y desde el trabajo, que cada vez se hace más demorado.

La radio es flexible:

Podemos poner un locutor en una tienda o en un evento. Este es uno de los más grandes beneficios reales que ofrece la radio sobre la mayoría de los otros medios. Nuestras transmisiones hacen que los clientes vengan a una ubicación específica.

La radio puede entregar muestras de productos, obsequios al aire y grandes concursos. Eso es difícil de hacer con la prensa o la televisión. Pero debemos ser creativos en el aspecto y el enfoque que adoptemos para estos eventos con el fin de hacerlos especiales.

Conclusión:

Quizás el amor por la radio surge porque es gratis y fácil de consumir. Pero para quienes trabajamos en ella, la razón por la que nos encanta escuchar y trabajar en la radio es la conexión emocional que hace la radio con todos y cada uno de los oyentes.

Espero que este jueves 13 de febrero, cuando se celebra el Día Mundial de la Radio, tenga en cuenta todas estas ventajas, deseche los comentarios apocalípticos, y trabaje para continuar haciendo de la radio el mejor medio de comunicación, como lo ha sido desde 1896.

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