La curiosidad por descubrir cómo crear y grabar una canción llevó a Snok Gómez a desarrollar una trayectoria que combina la producción musical, la composición y el trabajo en el ámbito comercial de la radio. Con una formación principalmente autodidacta, ha construido su camino a partir de la experimentación, el aprendizaje constante y la búsqueda de oportunidades dentro de la industria. Su experiencia como productor lo ha llevado a colaborar con artistas como Porking, Richard Ahumada y W Corona, explorando sonidos y propuestas vinculadas con géneros como el trap y el reggaetón.
A través de su experiencia, comparte cómo construye la identidad sonora de cada artista, la importancia de la comunicación y la química durante un proceso creativo, así como las diferencias entre producir para otros músicos y desarrollar un proyecto personal como cantautor. También aborda los retos de transformar una idea en una canción terminada, la importancia de innovar sin perder una esencia propia y sus objetivos para continuar creciendo en la industria musical. Su perspectiva pone sobre la mesa el valor de la disciplina, la iniciativa y el aprendizaje como herramientas para abrirse camino en un entorno creativo en constante evolución.
¡Descubre más sobre su trayectoria, su proceso creativo y sus próximos objetivos!
¿Cómo has logrado desarrollar tus facetas como productor musical, compositor y productor comercial de radio? ¿De qué manera se complementan estas áreas en tu trabajo creativo?
Mi trayectoria ha sido resultado de la curiosidad y las ganas de aprender a hacer las cosas por mi cuenta. Desde los 11 años me llamó la atención descubrir cómo se podía crear una canción y, sobre todo, cómo podía grabarla. Recuerdo que escuchar mi voz por primera vez en una grabadora fue algo mágico, una experiencia que despertó todavía más mi interés por la música y por todo lo que había detrás de una producción.
Me considero autodidacta porque no tuve a alguien que me enseñara formalmente a producir música o a componer. Gran parte de mi aprendizaje consistió en investigar en internet cómo podía grabarme, acercarme a amigos y personas relacionadas con la industria, hacer preguntas y buscar herramientas que me permitieran desarrollar mis propias habilidades. Todo comenzó con esa inquietud de querer hacerlo, y poco a poco fui encontrando la manera de avanzar. Es algo que sigo desarrollando hasta hoy.
Con el paso de los años, la composición y la producción musical se convirtieron en herramientas que también me ayudaron a crecer profesionalmente. Esas habilidades me abrieron las puertas para conseguir el puesto que tengo actualmente y me han permitido complementar mi experiencia creativa con mi trabajo en la producción comercial de radio. Estoy muy agradecido por las oportunidades que he encontrado, incluso por aquellas que quizá no llegaron por sí solas, pero que decidí buscar. Creo que esa iniciativa ha sido fundamental en mi camino.

Como productor musical, has trabajado en proyectos con artistas como Porking, Richard Ahumada y W Corona, explorando géneros como el trap y el reggaetón. ¿Qué buscas en un artista para construir un sonido que represente su identidad y lo diferencie dentro de la música urbana?
Para mí, la base de cualquier proyecto musical siempre es el artista. Si ya tiene una identidad definida, lo primero que hago es escucharlo, conocer sus ideas y entender cómo quiere desarrollar su proyecto. A partir de ahí comenzamos a trabajar en conjunto, intercambiando propuestas y buscando la mejor manera de llevarlas a la realidad.
También es importante conocer las referencias musicales que tiene el artista, ya sea algún beat o una producción que le guste y que pueda servirnos como punto de partida. Con esa información, y tomando en cuenta las ideas de su equipo de trabajo, comenzamos a construir el sonido del proyecto. Es un proceso en el que todos aportamos para conseguir un resultado con el que nos sintamos satisfechos.
Algo fundamental para mí es la química que existe entre las personas involucradas. Cuando hay comunicación, las ideas fluyen con mayor facilidad y se vuelve más sencillo experimentar, proponer y encontrar nuevas posibilidades. Considero que ninguna idea debe descartarse de inmediato, porque incluso una propuesta que al principio parece no encajar puede aportar algo valioso. Todo suma cuando existe la disposición de trabajar en equipo y construir algo que represente verdaderamente al artista.
Además de producir para otros artistas, estás desarrollando tu propio camino como cantautor. ¿Qué cambia en tu proceso creativo cuando trabajas en una canción para alguien más y cuando buscas expresar tus propias experiencias a través de tu música?
Creo que mi proceso creativo como cantautor es mucho más íntimo, porque cada persona vive situaciones diferentes y experimenta emociones particulares, incluso cuando atraviesa circunstancias similares a las de alguien más. Cuando trabajo en mi propia música, intento plasmar aquello que me mueve, lo que me resuena y lo que realmente estoy sintiendo en ese momento. Busco que las canciones partan de una idea que tenga un significado para mí y que pueda desarrollar de manera auténtica.
Generalmente, primero necesito aterrizar el concepto que quiero trabajar, ya sea para un sencillo o para un álbum. Una vez que tengo clara esa idea, comienzo a construir la canción desde cero, sin apoyarme necesariamente en otras referencias musicales. Me interesa descubrir hacia dónde puede llevarme ese concepto y qué quiero transmitir a través de él.
Considero que el proceso es más personal porque, cuando comienzo a trabajar en un proyecto propio, no suelo involucrar a un equipo desde el principio. Primero desarrollo la idea y construyo una maqueta de la canción. A partir de ese momento, cuando ya tengo una base sobre la cual trabajar, se van sumando otras personas que pueden aportar al proyecto. De esa manera, puedo explorar inicialmente lo que quiero expresar y después encontrar la mejor forma de llevarlo a su resultado final.
La música urbana está en constante evolución, con nuevos sonidos, tendencias y formas de producir. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre experimentar con nuevas corrientes musicales y mantener una identidad propia en tus producciones?
Para mí, el equilibrio está en no tenerle miedo a innovar. La música está en constante cambio y siempre aparecen nuevas tendencias, sonidos y formas de producir, así que considero importante mantener la disposición de experimentar y explorar otras posibilidades. No creo que sea necesario limitarse a una sola corriente musical para desarrollar una identidad propia.
Mi identidad está en la manera en que trabajo para conseguir que cada proyecto suene lo mejor posible. Independientemente del género o de las tendencias del momento, mi intención como productor es encontrar los elementos que necesita cada canción y aprovecharlos para obtener el mejor resultado. Esa forma de abordar la producción es lo que me representa.
Creo que se puede experimentar con diferentes sonidos sin perder la esencia personal. Lo importante es entender qué necesita cada proyecto, tener la apertura para probar cosas nuevas y mantener el compromiso de ofrecer un resultado de calidad. Para mí, innovar no significa dejar de ser uno mismo, sino encontrar nuevas maneras de expresar lo que haces.

En la producción musical, una canción requiere tanto una buena idea como decisiones técnicas y creativas para alcanzar su resultado final. ¿Cuál consideras que es el mayor reto al transformar una idea inicial en una producción terminada y lista para llegar al público?
Considero que el mayor reto es lograr que esa idea que tienes en la cabeza se convierta en una canción capaz de transmitir exactamente lo que quieres expresar. A veces puedes tener muy clara una melodía, una emoción o el concepto general de lo que quieres hacer, pero llevarlo a la realidad implica tomar muchas decisiones para que todos los elementos funcionen en conjunto.
Durante el proceso hay que encontrar los sonidos adecuados, trabajar en los arreglos, definir la estructura y cuidar aspectos técnicos como la mezcla. Cada detalle influye en el resultado, por lo que es necesario tener paciencia y estar dispuesto a probar diferentes opciones hasta encontrar aquello que realmente encaja con la idea original.
Para mí, lo más importante es encontrar un equilibrio entre la creatividad y la parte técnica. Puedes tener una gran idea, pero necesitas saber cómo desarrollarla para que tenga sentido musicalmente y consiga transmitir la emoción que buscas. El objetivo es que, al terminar la canción, conserve su esencia y logre conectar con las personas que la escuchan. Esa transformación, desde una idea inicial hasta una producción terminada, es uno de los mayores desafíos y también una de las partes más interesantes del trabajo.
Con tu experiencia como productor, cantautor y profesional del audio, ¿Cuáles son tus próximos objetivos en la industria y qué consejo les darías a quienes buscan abrirse camino en la música mientras desarrollan otras habilidades profesionales?
Uno de mis principales objetivos es retomar mi carrera musical con más fuerza, consolidarme como artista y continuar creciendo tanto en la producción como en la composición. Quiero seguir desarrollando mi identidad, conectar con más personas a través de mi música y aprovechar todos los conocimientos que he adquirido en el ámbito del audio y la producción comercial para llevar mis propios proyectos al siguiente nivel.
Mi experiencia profesional me ha permitido entender que las distintas áreas en las que me desenvuelvo pueden complementarse. Trabajar en el audio y la producción comercial, al mismo tiempo que desarrollo mi faceta como productor musical y cantautor, me ha dado herramientas que también puedo aprovechar en mis proyectos artísticos. Cada experiencia, aprendizaje y oportunidad laboral puede aportar algo valioso a mi crecimiento.
A quienes buscan abrirse camino en la música, les diría que no esperen a tener las condiciones perfectas para comenzar. Es importante prepararse, ser constantes, aprender de otras áreas y encontrar la manera de seguir trabajando en sus objetivos, incluso cuando existen otras responsabilidades. La industria musical requiere talento, pero también disciplina, paciencia y capacidad de adaptación.
A veces el camino no es lineal y hay etapas en las que parece que te alejas de aquello que quieres conseguir. Sin embargo, creo que todo lo que aprendes puede convertirse en una herramienta para tu desarrollo. Lo importante es mantener claro lo que quieres construir y seguir trabajando para conseguirlo. Las experiencias que adquirimos en diferentes ámbitos también pueden ayudarnos a encontrar nuevas oportunidades y a desarrollar una perspectiva más amplia de nuestro trabajo creativo.
Conoce más de Snok con estas 5 cualidades con las que él se identifica:
- Creativo
- Perseverante
- Apasionado
- Autodidacta
- Versátil
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Esta nota fue realizada por Alpha González, Lic. en Periodismo por la EPCS, con experiencia en la cobertura de la industria de la radio y los medios de comunicación.















