En radio es habitual convencernos de que el tema que llevamos a cabina es sólido y atractivo, sin embargo, cuando el discurso no está bien estructurado, incluso la mejor idea puede diluirse al aire y perder impacto. Más que el tema en sí suele fallar la manera en que lo ordenamos, lo desarrollamos y lo cerramos. A continuación, te compartimos algunos de los principales errores de estructuración que conviene identificar y evitar:
- Falta de idea central clara
Debes definir qué quieres comunicar en cada intervención; aunque te desvíes un poco, siempre regresa tu objetivo discursivo.
- Arranques débiles
Sin un gancho inicial, es decir, un dato contundente, una pregunta provocadora o una historia, es poco probable que llames la atención del público. Tienes 10 segundos máximo para atrapar al público.
- Exceso de contexto antes de llegar a ‘la carnita’
Deja de dar vueltas para llegar al contenido más fuerte. La radio exige economía narrativa.
- Desorden lógico
Recuerda que, por más disruptivo que planees ser, por algo existe la teoría del discurso. Busca estructurar con base en: planteamiento, desarrollo y conclusión.
- Saturación de datos
Evita dar demasiadas cifras, nombres, o referencias sin pausas ni explicación. Menos, es más.
- Demasiada voz
Incluye silencios en tus discursos, siempre ayudará a que una idea pueda entenderse mucho mejor.
- Conclusiones inexistentes o débiles
Nunca te permitas sólo cerrar un tema porque ya no tienes tiempo disponible. Prepara cierres contundentes. La conclusión es lo que más se recuerda.
El mayor problema en radio no es la falta de contenido, sino la falta de arquitectura del mensaje.
















