Ojo, con filtro no queremos decir que no seas capaz de romper el molde, sin embargo, también queremos proponerte que establezcas una diferencia entre lo creativo, profesional, y novedoso, y entre los contenidos negativos que van a traer una mala reputación en la imagen de tu emisora.
Acá algunos parámetros que pueden servirte:
- Filtro de identidad
¿Este contenido representa claramente la esencia de tu estación? No vale la pena expandirte cuando vas a perder la línea de tu marca sonora/editorial.
- Filtro de audiencia real
¿El contenido que propones es de los temas que resultan relevantes para tu audiencia?
- Filtro de propósito
¿Cuál es la función clara de este contenido? ¿Informar, entretener, provocar reflexión?
- Filtro de valor
¡Ojo! Todos los contenidos deben aportar valor tanto a la audiencia, como al posicionamiento de tu marca de radio. Ofrece perspectiva, profundidad y emoción genuina.
- Filtro de relevancia cultural
¿Tu contenido está alineado con el momento social y cultural? La disruptivo sin contexto puede volverse ofensivo o insensible.
- Filtro de riesgo calculado
Cuida que tus contenidos generen conversación positiva y no crisis. No se trata de encender el fuego porque sí.
- Filtro de credibilidad
¿La información que estás ofreciendo tiene varias fuentes verificadas? Hoy por hoy la confiabilidad debe ser uno de tus mayores atributos.
- Filtro de impacto emocional-social
¿Este contenido construye comunidad o aporta más división de la que ya existe?
- Filtro de permanencia
¿Lo que estás por lanzar al aire puede seguir vigente al paso del tiempo? Lo verdadero disruptivo suele dejar huella.
- Filtro de conversación
¿Este contenido abre diálogo o sólo impone una postura al respecto de un tema?
Romper el molde no significa escandalizar ni provocar de manera irresponsable. ¡Cuidado ahí!
















