Una buena entrevista va más allá de formular preguntas y obtener respuestas. Para conectar con la audiencia, es necesario construir una historia con dirección, emoción y un propósito claro. La preparación y la escucha activa son fundamentales para conseguirlo.
Nik Robinson, guionista y productora de televisión galardonada con varios premios Emmy, Gracie y Prism, propone una metodología llamada ‘Sigue el camino de baldosas amarillas’, que consiste en conducir una conversación con un rumbo definido, sin dejar pasar las oportunidades que surgen espontáneamente.
Para mejorar tus entrevistas, considera estas tres recomendaciones:
- Investiga antes de preguntar. Conocer la trayectoria, los logros, las dificultades y las motivaciones del invitado permite formular preguntas que vayan más allá de los datos superficiales y ayuden a descubrir historias interesantes.
- Escucha para encontrar nuevas historias. En lugar de concentrarte únicamente en la siguiente pregunta, presta atención a las respuestas. Un detalle inesperado puede abrir la puerta a una conversación más profunda y generar una conexión emocional con la audiencia.
- Dale ritmo a la conversación. Los silencios y las pausas estratégicas pueden aumentar la expectativa y dar espacio al invitado para desarrollar sus ideas. Además, adaptar las preguntas al estilo del conductor ayuda a que la entrevista se sienta natural y auténtica.
En la radio, los podcasts y otros formatos de contenido, estas herramientas pueden transformar una conversación ordinaria en una experiencia memorable. La clave está en tener claro qué historia quieres contar y saber reconocer cuándo el invitado te está llevando hacia algo valioso.
¿Estás preparando tus entrevistas para obtener respuestas o para contar historias que conecten con tu audiencia?
Esta nota fue realizada con base en una idea sacada de un artículo publicado por Radio Ink, con contenido de Alpha González.















