¿La radio está desaprovechando la curiosidad que sentimos por las vidas de otros?

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Foto: bigstock

Hace poco me detuve a observar qué es lo que hace que el scrolling en redes sociales se vuelva ‘infinito’ y que, de cierto modo, podamos llegar a perder varias horas de nuestro día en estos espacios digitales. Llegué a la conclusión de que a las personas nos encanta observar las vidas de otros: qué hacen, cómo se levantan, qué comen, a dónde vacacionan, cómo son sus relaciones, en qué trabajan, cuáles son sus motivaciones, etc.

Con base en esto, me cuestioné si esta curiosidad por las vidas ajenas está siendo desaprovechada para generar contenido en las redes sociales de la radio. En nuestra industria, muy frecuentemente usamos TikTok, Instagram y Facebook como una especie de vitrina de nuestros productos de entretenimiento. Sin embargo, estamos dejando de lado todo lo que sucede detrás del micrófono y que también puede convertirse en material interesante.

Personalmente, creo que mostrar lo que sucede detrás de cámaras puede ayudarnos a conectar más con el público, ya que en la radio tenemos historias que no se están contando. Además, es una oportunidad para que la audiencia se interese por la persona que hay más allá de la voz. Pensemos en quienes escuchan a un locutor todos los días: ¿no sentirán curiosidad por conocer más sobre su personalidad, sus gustos o la manera en que se relaciona con sus compañeros? Esta cercanía puede generar nuevas conversaciones y motivos para seguir a una personalidad más allá de su horario al aire.

¿Qué contenidos nuevos podríamos plantear?

  • Bromas entre locutores, reacciones a noticias y preparativos para una entrevista.
  • Los gustos musicales del equipo de la radio, pequeñas obsesiones, manías o rutinas antes de salir al aire.
  • Dinámicas entre compañeros que revelen la química del equipo. La clave aquí es que la gente encuentre una historia, no que sienta que está viendo publicidad de la emisora.
  • Las discusiones entre el equipo para elegir el tema del día siguiente e incluso las dificultades que surgen día con día en cabina.
  • La planeación del festival anual o semestral.

Tenemos una gran oportunidad de mostrar que nuestros colaboradores no son solamente empleados de una emisora, sino protagonistas de pequeñas historias que la gente quiera seguir.

Si sabemos que las audiencias sienten curiosidad por conocer la vida de los demás, ¿por qué seguimos concentrando tantos esfuerzos en promocionar lo que hacemos al aire y tan pocos en contar las historias que suceden detrás del micrófono?

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