Historia de los softwares de programación musical

Un ingeniero de sistemas cambió la forma de programar la música en la radio. Su modelo sentó las bases para todos los softwares de programación existentes hoy en día.

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La tecnología digital cambió la forma de programar la música en la radio.

Donnie Miranda, mi amigo del alma, y yo logramos convencer a nuestro jefe en Veracruz Estéreo, Alberto Vásquez, para que nos patrocinara un viaje a Estados Unidos a la Convención de la NAB de Las Vegas en 1988.

El ingeniero Arbeláez, que era el encargado de la técnica de la emisora, había recibido unas invitaciones y no podía asistir, así que nos las cedió.

Y para sacarle más jugo al viaje, contactamos a nuestros proveedores de servicios y programas sindicados de radio Westwood One y Radio Express para que nos consiguieran citas en emisoras estadounidenses.

Por esa época, Donnie y yo, por separado, acostumbrábamos a viajar a Miami en vacaciones y yo había vivido un tiempo en Nueva York un par de años atrás, así que nuestro interés estaba en esas dos grandes ciudades, donde teníamos nuestras emisoras favoritas que queríamos conocer de cerca.

Gracias a nuestros proveedores logramos que nos abrieran las puertas en las emisoras Y-100, Power 96 y Hot 105 de Miami y Power 95 y Z-100 de Nueva York, en las que tuvimos la oportunidad de conocer muchos de sus secretos de programación y producción al aire.

Entre todo lo que aprendimos encontramos algo en común: todas estaban haciendo su programación musical con un software llamado Selector.

Recuerdo claramente que la primera emisora que visitamos fue Y-100 de Miami. Allí nos atendió Kid Curry, uno de sus mejores disc-jockeys. Él estaba al aire y nos mostró la lista de canciones que tenía impresa en hojas de computador y que le entregaba Steve Perun, el director de programación de la emisora.

Allí nos contó que la música era programada usando un software, y cuando nos despedimos nos regaló una de las hojas con la lista de canciones que acababa de presentar al aire.

¡Sobra decir que ese fue el mejor regalo que pudimos haber recibido! Ese solo listado había pagado el viaje.

Luego de visitar las otras emisoras que mencioné nos dimos cuenta de que todas estaban usando esa herramienta, y cuando quisimos conocer más acerca del software, fue el mismo Scott Shannon, director de programación de Z-100 de Nueva York quien nos dijo que había sido creado cerca de allí, en Scarsdale, un pueblo pequeño cercano a White Plains, en el mismo estado de Nueva York.

Tomamos un tren y nos dirigimos a la sede de Radio Computing Systems, que era el nombre de la empresa que vendía ese software. Y allí, en una pequeña casa de barrio, nos atendió personalmente Andrew Economus, su creador, y no sé si quedamos más sorprendidos nosotros al ver que nos atendieron el dueño y creador del negocio, o él, al ver que un par de colombianos llegaron a preguntarle por su software.

Andrew Economos, inventor de Selector, aquí con su esposa.
(Foto: Astorri Consulting)

El caso es que él nos explicó amablemente en qué consistía su producto, cómo se usaba y cuánto costaba. Y creo que no fue necesario que intentara convencernos de usarlo, porque ya estábamos seguros de que eso era lo que necesitábamos.

A nuestro regreso a Medellín convencimos a nuestro jefe de la necesidad de usar ese software. De esta forma iniciamos de inmediato el proceso de compra y en junio de 1988 nos convertimos en la primera emisora latinoamericana en usar Selector.

¿Qué es un software de programación musical?

Mucha gente cree que los disc-jockeys de las emisoras de radio son responsables de seleccionar la música que se escucha en sus programas, pero en realidad, las listas de reproducción para cada hora del día suelen ser generadas con antelación por el director de programación de la emisora ​​mediante un sistema de programación musical.

Esto garantiza que la programación de la emisora ​​sea óptima, consistente y que se ajuste a las políticas y objetivos de la dirección.

Estas políticas y objetivos suelen estar diseñados para satisfacer al mayor número de personas dentro del público objetivo de la emisora ​​y obtener los mejores índices de audiencia posibles.

Los sistemas de programación musical se emplean para secuenciar la música en las emisoras de radio. Aunque originalmente se implementaron mediante métodos manuales de fichas, desde finales de los años 70 han aprovechado la eficiencia y la velocidad de las computadoras digitales. Son herramientas esenciales para la transmisión musical en las emisoras.

Sí, y es que antes de la llegada de sistemas informáticos, la programación musical en emisoras de radio se realizaba de forma manual mediante tarjetas con información de canciones (originalmente de 3 × 7 cm y luego de 5 × 7 cm), organizadas en pilas y movidas manualmente para controlar la frecuencia de reproducción.

Más tarde, se añadieron métodos de cuadrículas y columnas para ayudar a registrar cuándo y cómo se reproducían las canciones en diferentes franjas horarias («dayparts»).

Sin embargo, estos sistemas dependían en gran medida del manejo que les dieran los disc-jockeys. Además, eran complejos de gestionar en emisoras con amplias librerías musicales.

En un artículo de radioNOTAS llamado “Qué es un software de programación de música”, publicado en 2021, explico claramente cómo trabaja.

Estos sistemas son bases de datos de las canciones en rotación activa en una emisora, además de un amplio conjunto de reglas para secuenciarlas según políticas específicas.

Por ejemplo, puede haber restricciones sobre el tiempo que debe transcurrir entre dos canciones del mismo artista, o si una canción que se reproduce hoy al mediodía puede escucharse mañana al mediodía (o no). También existen reglas sobre qué tipo de canciones pueden suceder a otra según el tempo u otras características.

El nacimiento de Selector

Selector es reconocido como el primer sistema de programación musical ampliamente utilizado en radio, y estableció las bases para los sistemas modernos que hoy generan automáticamente playlists para emisoras comerciales, internet y otros formatos de difusión.

Radio Computing Services (RCS) fue fundada en 1979 por el matemático Dr. Andrew Economos en White Plains, Nueva York, con la intención de aplicar métodos informáticos a la programación musical y reemplazar los sistemas basados en papel que predominaban en ese momento.

El primer producto de RCS fue Selector, desarrollado como un sistema de programación musical computarizado.

La primera versión de Selector venía bajo el ambiente DOS. Muchos aprendimos a programar con este sistema.

Originalmente fue escrito para computadores PDP-11 bajo el sistema operativo RT-11 y programado en Fortran y FMS-11, con el objetivo de ayudar a los directores musicales de emisoras a generar listados de programación diarios y hacer mantenimiento de sus librerías musicales.

La programación, en el sentido general de la radiodifusión, consiste en la colocación de contenido en una línea de tiempo lineal para su transmisión en una emisora. Este contenido puede incluir no solo música, sino también anuncios comerciales, identificadores de emisora ​​y jingles promocionales.

La programación musical, la programación no musical (jingles, promociones) y la programación publicitaria se fusionan posteriormente en una única programación para guiar la programación minuto a minuto.

A-ware MusicMaster (entonces llamado Musicscan) siguió los pasos de Selector en 1983, y el tercer programador de música más utilizado, Powergold, se lanzó en 1988.

Hoy en día, Selector, Powergold y MusicMaster son las tres aplicaciones de programación musical más utilizadas en radiodifusión, y todos usan una lógica de programación muy parecida.

Dos de los más populares softwares de programación musical.

Primeras implementaciones

Dentro de su primer año de existencia, la primera estación en usar Selector fue una emisora FM de la cadena NBC en San Francisco, lo que marcó el inicio de su uso comercial en radiodifusión.

A lo largo de los años 1980 y 1990, Selector se consolidó como el primer sistema de programación musical comercialmente exitoso y fue adoptado por emisoras importantes, tanto en Estados Unidos como internacionalmente.

Esto incluyó a estaciones de gran audiencia que buscaban automatizar y profesionalizar sus procesos de programación musical, que necesitaban consistencia y rotaciones más refinadas.

Como era de esperarse, algunos directores de producción y DJ temían que les estuvieran quitando el control, pero la mayoría pronto se dio cuenta de que era justo lo contrario.

Ahora un director de programación podía asegurarse de que la emisora ​​que tenía en mente se convirtiera exactamente en lo que quería. Las canciones rotaban a la perfección; no había choques desagradables entre estilos, ritmos ni texturas; el sonido de la emisora ​​fluía como nunca.

Claro, hay que recordar que la disponibilidad de lo que entonces se llamaban ‘microcomputadoras’ no comenzó realmente hasta 1977. Ese fue el año de la Apple II, la Commodore PET y la TRS-80 de Tandy/Radio Shack, y no fue sino hasta 1980 que comenzó la era de las computadoras personales estándar, y la primera PC de IBM PC no se lanzó hasta 1981.

Así es: en esa época muy poca gente tenía su propio computador personal, y en las oficinas solo se reservaban para personajes de alta confianza y responsabilidad.

En las emisoras se consideraba un lujo, por lo que, al principio, para muchos de nosotros, este software no solo revolucionó el sonido de nuestras emisoras de radio, sino que también nos permitió ser pioneros en la informática.

La evolución

Con el tiempo, y al igual que sucede con todos los procesos y softwares, este tipo de sistemas han venido evolucionando.

Si bien al principio tenían que residir en el disco duro de cada computador, las empresas que manejaban varias emisoras musicales comenzaron a ver la necesidad de centralizar sus bases de datos.

Además, un vicepresidente o gerente de programación seguramente quería revisar de manera fácil y al instante la forma como se estaban programando las diferentes estaciones bajo su mando, y estar restaurando backups a cada instante se convirtió en una tarea dispendiosa que quitaba mucho tiempo.

Por esta razón, y con los avances de la tecnología en cuestión de redes e internet, estos softwares fueron evolucionando de tal manera que sus bases de datos fueron siendo ubicados en la nube.

De esta manera, no solo se le hizo más fácil al jefe llevar un control de lo que se estaba haciendo en la programación de las emisoras a su cargo, sino que se unificaron las bases de datos, evitando duplicidad de títulos y códigos.

Así, por ejemplo, una misma canción podía estar programada en estaciones de diferentes formatos sin necesidad de duplicidades.

Y lo mejor: esta tecnología permitió que los programadores ya no tuvieran que sentarse frente al computador de su oficina, sino que ahora pueden hacer su trabajo desde cualquier equipo conectado a internet, incluyendo su teléfono móvil.

El presente y el futuro

Selector, desde hace varios años, pasó a llamarse GSelector. Esa letra ‘G’ es la inicial de ‘goals’, es decir, ‘objetivos’ o ‘metas’. Eso marcó un cambio de enfoque en la forma como ese software realiza su programación frente a la tradicional manera de hacerlo, basada en reglas y restricciones.

¿Y eso qué quiere decir?

En una entrevista para Radio World, el reconocido programador David Gleason lo explicaba muy claramente:

«Las reglas son conjuntos de restricciones, como ‘no se permiten dos canciones lentas seguidas’. Al usar metas u objetivos, en lugar de establecer límites, se le podría pedir al sistema, por ejemplo: «Uno de los objetivos es elegir las canciones con el mayor puntaje en los tests musicales «.

Mientras tanto, otros softwares ya empiezan a usar inteligencia artificial. Algunos de ellos son:

Software con IA integrada o funciones de IA

  • Program Director (de Super Hi-Fi): Este software usa IA en la nube para generar automáticamente logs musicales equilibrados sin intervención humana, construyendo listas y rotaciones de manera continua y adaptativa.
  • Composer AI Music Scheduling (también de Super Hi-Fi): Utiliza inteligencia artificial para construir y ajustar listas musicales, aplicando reglas de programación tradicionales junto con modelos que aprenden patrones para mejorar engagement.
  • Radio.Cloud: Tiene herramientas de IA que permiten crear contenido localizado y personalizado directamente dentro de la plataforma, integrándose con la automatización de la emisora.
  • DINESAT con HARDATA AI Tools: Incluye módulos que usan IA para generar contenido dinámico y voces hiperrealistas (presentaciones, anuncios, cápsulas, cuñas informativas, etc.) que se transmiten con naturalidad como si fueran locutores en vivo.
  • Broadcast Radio (Myriad 6): Aunque su núcleo tradicional es programación y emisión, ofrece contenido autogenerado con enlaces de voz basados en IA como opcionalidades dentro del sistema.

Llama la atención, eso sí, que los softwares tradicionales de programación musical como GSelector, Powergold y MusicMaster no han anunciado públicamente hasta ahora una integración de inteligencia artificial como parte central de sus funciones, al menos no en la forma en que ya lo están haciendo soluciones basadas en IA específicas para programación musical.

  • GSelector (de RCS): su motor de programación sigue basado en la lógica de “demanda y objetivos”, patentada por ellos, y reglas tradicionales de programación musical, sin que en sus descripciones públicas se mencione que utilice modelos de IA para crear listas o ajustar rotaciones automáticamente de forma predictiva.
  • Powergold NXT: es reconocido por su optimización de rendimiento en redes, velocidad y tecnología moderna de base de datos, pero su documentación no menciona capacidades de IA para la toma de decisiones programáticas.
  • MusicMaster: continúa siendo un sistema potente y flexible con integración avanzada a través de APIs, pero tampoco hay evidencia de una función de IA integrada en la generación de logs o en análisis predictivo de audiencia dentro del producto principal.

Lo que sí hacen estos programas es ofrecer integraciones y conexiones con otros sistemas y APIs, lo cual facilita que puedan trabajar en conjunto con herramientas externas (por ejemplo, sistemas que sí usen IA para análisis de datos o generación de metadatos), pero la IA no forma parte central de su motor de programación todavía, al menos según las especificaciones públicas disponibles para 2026.

Conclusión

Al igual que sucede con la inteligencia artificial, un software de programación musical no es más que una herramienta de trabajo. No es quien programa la emisora. No hace magia.

Un software como este solo cumple las órdenes e instrucciones que le da el programador, que debe aprender a usarlo, a sacarle todo el provecho posible para lograr una programación musical atractiva, balanceada y consistente que enganche al oyente.

Nota: Ninguna de las marcas que aparecen en este artículo pagaron al autor o al portal por mencionarlas. Se usan simplemente como referencia y por ser las protagonistas principales de esta historia.

ACERCA DEL AUTOR
Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
Lo puede seguir en Facebook como Oscar.Tito.Lopez y en Twitter como oscartitolopez.
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