En medio de una industria mediática que avanza al ritmo de la innovación digital, la radio continúa enfrentando una pregunta recurrente: cómo relacionarse con los grandes discursos tecnológicos sin perder de vista su esencia como medio de servicio público. La presencia en foros de innovación suele verse como una obligación, pero no siempre como una decisión estratégica.
Durante años, los grandes eventos tecnológicos han funcionado como espacios de visibilidad y diálogo para la radiodifusión, especialmente por su vínculo con la industria automotriz y el desarrollo de nuevas plataformas. Sin embargo, el enfoque de estos escenarios ha ido cambiando, priorizando narrativas digitales que no siempre incluyen las necesidades reales de la radio tradicional.
En ese contexto, la decisión de Deborah Parenti, publisher de Radio Ink, de no asistir este año al Consumer Electronics Show (CES) abrió una conversación dentro del sector. Más allá de una postura personal, su ausencia pone sobre la mesa el cuestionamiento sobre qué tan representada está hoy la radio en estos espacios.
El debate no se centra en rechazar la tecnología, sino en evaluar si todos los escenarios tecnológicos reflejan el valor que la radio sigue aportando. En particular, la banda AM continúa siendo clave para el acceso gratuito a la información, la cobertura local y la difusión de alertas de emergencia, incluso cuando otras plataformas fallan.
Desde esta óptica, no participar también puede ser una forma de marcar postura. Estar presente no siempre equivale a ser escuchado, y elegir los espacios adecuados puede convertirse en una decisión tan relevante como la innovación misma.
¿Debe la radio seguir apareciendo en todos los foros tecnológicos o comenzar a seleccionar aquellos que realmente representen su misión y su impacto social?
Esta nota fue realizada con base en una idea sacada de un artículo publicado por Radio Ink, con contenido de Alpha González.















