La pelea es peleando…

En la radio la competencia es dura, y a veces puede salirse de control. ¿Está preparado para enfrentarse a su rival? ¿Realmente vale la pena?

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Desde hace más de 40 años sufro de gastritis. Soy consciente de que mi alimentación no es la mejor y que he tenido muchos excesos, pero la enfermedad, realmente, viene del estrés.

¿Y qué me causó esa gastritis que aún no logro eliminar?

Les voy a contar un par de historias en las que demuestro que, a pesar de tener una extensa carrera de radio, no siempre he ganado, y me ha tocado enfrentar derrotas mediáticas dolorosas, una de las cuales me generó esa condición médica.

Mi amigo y compañero de radio Donnie Miranda y yo dirigíamos en Medellín una emisora de AM llamada Radio Disco ZH ubicada en los 1500 kHz del dial. Nuestro principal competidor y vecino era Radio Musical, y nos separaban solo 30 kHz, pues ellos estaban en los 1470 del cuadrante.

Ambas emisoras transmitíamos los éxitos en inglés del momento. Donnie y yo éramos unos inexpertos, pues solo llevábamos 4 años al aire, pero siendo jóvenes y apasionados creíamos que lo sabíamos todo y que éramos los mejores.

Radio Musical pertenecía al Circuito Todelar, un poderoso conglomerado de radio con decenas de emisoras en todo el país, muy avanzado desde el punto tecnológico, grandes recursos económicos, personajes muy reconocidos de la radio y directivas que conocían perfectamente el negocio.

La emisora para la cual trabajábamos pertenecía a una pequeña empresa local de radio que incluía, además, otra emisora de AM llamada Radio 1200 y la legendaria Colibrí Estéreo, número 1 en clase alta.

Mientras Radio Musical sonaba muy bien y cubría perfectamente toda la ciudad, Radio Disco ZH tenía problemas de cobertura. De hecho, a eso de las 6 de la tarde entraba con mucha fuerza, y en la misma frecuencia, Radio Tigre, de la distante ciudad de Cali.

Esa emisora llegaba a ‘tapar’ nuestra señal en Medellín con su música tropical.

Nosotros sabíamos que técnicamente estábamos en desventaja, pero estábamos convencidos de que programábamos la mejor música y éramos los mejores al aire. Claro, eso es lo que nosotros, en nuestra pasión, creíamos.

Pero, la verdad, Radio Musical hacía un excelente trabajo y es muy probable que tuviera más audiencia que nosotros. Su director era Claudio Fidel Gómez, un caleño que llegó a Medellín con mucho conocimiento y experiencia de radio.

En nuestro afán por ganarles, llegó un momento en el que comenzamos a hablar mal de ellos al aire, asegurando que nuestra música era la más actual, que teníamos más temas exclusivos y que Claudio no sabía de esta música, en cambio nosotros sí.

Esto llevó a una verdadera batalla verbal al aire entre las dos emisoras, que incluía insultos y burlas al aire de parte y parte. Aún recuerdo que Claudio nos caricaturizaba llamándonos Tom y Jerry y, al final, Mickey Mouse y Pato Donald (el nombre de Donnie es Donald).

Nuestro peor momento fue cuando llegó una banda desde Estados Unidos a presentarse en Medellín, y los empresarios decidieron hacer la campaña con Radio Musical. Esa batalla la perdimos.

Y, para colmo de males, el evento fue todo un éxito. Al fin y al cabo, y aunque el grupo no era muy conocido, se trataba de una banda de rock extranjera, algo impensable en aquella época en nuestra ciudad.

Nosotros buscamos por todos los medios tratar de hacer un evento similar como respuesta a ese concierto. Al final llegó un grupo desde Miami que hacía covers de los éxitos del momento. Ese sería nuestro desquite.

Pero el mal tiempo jugó en contra nuestra. Hubo una serie de tempestades y tormentas que presagiaban que el concierto no se podría realizar. Obviamente nuestro amigo Claudio comenzó a pronosticar que el concierto no se realizaría y sería cancelado.

Inmediatamente lanzamos una promo que decía: “Truene, llueva o relampaguee, tendremos el mejor concierto”.

Bueno, el día del evento cayó una tormenta terrible. Hubo inundaciones en toda la ciudad. El tráfico se paralizó… y el concierto tuvo que ser cancelado sin posibilidades de repetirlo, porque el grupo tenía otros compromisos.

Y al otro día, Claudio comenzó su programa de la tarde diciendo, en un tono burlón y sarcástico, “tronó, llovió y relampagueó, y el concierto… ¡se canceló!”.

Los jugos gástricos comenzaron a perforar mi estómago y, desde ese momento, la gastritis me acompaña.

Vale la pena anotar que, hoy en día, Claudio y yo somos buenos amigos y nos reímos de esa época.

Pero esa no fue la única batalla perdida

Unos años más tarde me fui a trabajar a Bogotá. Primero trabajé en La Superestación y de allí pasé a Radioactiva. Allí viví una situación parecida.

A finales de los años 80, la radio tenía una fuerza impresionante entre la gente joven, y cada emisora tenía su fanaticada fiel. De hecho, se lo tomaban tan a pecho que los mismos oyentes se transaban en peleas en algunos eventos.

En un momento determinado, Radioactiva logró sobrepasar a la Superestación en las encuestas. Esta ripostó cambiando de lugar sus equipos de transmisión para lograr una cobertura más amplia en la capital del país.

Por esos días apareció una campaña publicitaria en algunos medios que decía que “muy pronto, Bogotá estará ‘on’”.

Obviamente, y por tratarse de la emisora número 1 de la ciudad, esa campaña también fue pautada en Radioactiva, y esos mensajes sonaban a lo largo del día.

Al final, se trataba de una campaña promocional de la Superestación, que escogió a nuestra emisora para anunciar su nuevo sonido.

Para ello la pauta comercial se contrató a través de una agencia de publicidad con el fin de mantener la confidencialidad y el secreto de la campaña. Como era de esperarse, el relanzamiento fue un éxito y ellos salieron felices a contarlo a todo el mundo.

Sí, nos habían metido un gol olímpico.

Claro, nuestra reacción inmediata, luego de recuperarnos del golpe emocional y un nuevo ataque de gastritis, fue el de tratar de comenzar una campaña nuestra diciendo que hasta las emisoras de la competencia creían en nuestra poderosa sintonía.

Que estaban tan mal que habían tenido que comprar publicidad en Radioactiva, la emisora número 1 de la capital, para que la gente se acordara de que ellos existían, pero al final decidimos no echarle más leña al fuego.

Al igual que con Claudio Gómez, en la actualidad, y desde hace muchos años, guardo una gran amistad con Fernando Pava, nuestro fiero competidor. Con ambos personajes recordamos estos momentos y nos reímos, entendiendo que ellos sirvieron para fortalecer el formato de radio que seguíamos y que nos permitió estar en la boca de la audiencia por mucho tiempo.

Este tipo de situaciones no se dio solo en Colombia

Es muy probable que todos quienes trabajamos en radio hayamos pasado por situaciones parecidas, en las que pretendemos conseguir audiencia a costa de otras emisoras.

En los Estados Unidos, el muy controversial presentador de radio Howard Stern ocupaba el primer lugar en Nueva York, y ante su estruendoso éxito decidieron sindicar el programa en otras ciudades.

La primera ciudad en recibir el programa fue Los Ángeles, que es el segundo mercado radiofónico más grande de ese país, detrás de Nueva York. De esta forma, Stern tendría presencia en los dos más grandes conglomerados de gente de Estados Unidos.

Y su llegada fue un verdadero espectáculo, muy al estilo de este presentador, que se ha convertido en el locutor de radio más multado en ese país norteamericano.

La Comisión Federal de Comunicaciones le impuso multas por un total de 2,5 millones de dólares a los propietarios de las emisoras que transmitían su programa por considerar que sus contenidos eran indecentes.

Gracias a su estilo escandaloso, que en Estados Unidos llaman “Shock Radio”, y que ha tratado de ser imitado por presentadores de todo el mundo, incluyendo nuestros países, Stern se convirtió en una de las figuras de la radio mejor pagadas, luego de firmar un contrato de cinco años con Sirius en 2004 por valor de 500 millones de dólares y que continúa vigente a día de hoy.

En la actualidad tiene un sueldo de 130 millones de dólares anuales, por lo que él mismo se ha autonombrado “El rey de todos los medios”, ya que además de la radio ha tenido presencia en libros, televisión, cine, videos y eventos de pague por ver.

El 25 de julio de 1991 Stern comenzó a retransmitir su programa en la emisora KLSX-FM de Los Ángeles, y tan solo un año después, en octubre de 1992, llegó al primer lugar de audiencia en Los Ángeles, al mismo tiempo que ocupaba el primer lugar en Nueva York, desde donde emitía el programa.

Para celebrar su éxito en Los Ángeles, Stern organizó un espectáculo macabro que aún hoy se recuerda como uno de los momentos más controvertidos de su carrera.

El evento, realizado el 24 de noviembre de 1992, comenzó con un desfile fúnebre por las calles de Hollywood. Stern, vestido de con una túnica larga y una corona de laureles, encabezaba una procesión cargando un ataúd.

Detrás de él, un grupo de personas disfrazadas de monjas y sacerdotes portaba pancartas con frases como «RIP Radio AM» y «Larga vida a Howard Stern», aunque el mensaje estaba dirigido a sus competidores directos, el dúo mañanero de Mark & Brian, de la emisora rival KLOS-FM.

El evento fue transmitido en vivo en el Palace Theatre de Hollywood, y el funeral se llevó a cabo en el estacionamiento. El ataúd, que supuestamente contenía los «cadáveres» de los competidores de Stern en Los Ángeles, era en realidad una caja de madera vacía.

Más de 15.000 fanáticos se reunieron para presenciar este evento memorable. Entre sus invitados estaban un par de imitadores de Mark & Brian. A Mark le arrojaron todo tipo de basura y lo abuchearon al mismo tiempo que él cantaba, «¿Cuándo te devuelves a Nebraska?«.

Luego las cabezas falsas de sus competidores fueron cortadas por una guillotina. El público estalló en gritos y aplausos y comenzaron a pasar sus cabezas como una pelota de playa.

Y el momento culminante del evento fue cuando comenzó a brotar jugo de uva de los cuerpos decapitados de los muñecos.

Tras el desfile, Stern llegó a la emisora KLSX-FM, donde se emitiría su programa. La multitud de fans que lo esperaba le recibió con vítores y aplausos. Stern, fiel a su estilo, no decepcionó y durante la emisión realizó una serie de comentarios controvertidos que encendieron la polémica.

Indudablemente, la imagen del ataúd y la teatralidad del desfile generaron una gran expectación y captaron la atención de los medios de comunicación, y su llegada no estuvo exenta de críticas.

Muchos sectores consideraron su espectáculo como una falta de respeto hacia sus competidores y hacia la audiencia. Sin embargo, el evento también generó una gran expectación y contribuyó a aumentar la popularidad de Stern en la ciudad.

El desfile fúnebre fue grabado por las cámaras de televisión y retransmitido en directo por varios medios de comunicación. Se estima que unas 10.000 personas asistieron al evento.

Como era de esperarse, la llegada de Stern a Los Ángeles y ganarse el primer lugar con ese tipo de artimañas, fue el tema de conversación en la ciudad durante varios días. El evento marcó el inicio de una nueva era en la radio en esa ciudad, con Stern como figura dominante.

Conclusión

Comparado con lo que sufrieron Mark & Brian en Los Ángeles, mi gastritis es una simple molestia. De verdad, no hubiera querido estar en sus zapatos cuando Howard Stern los ‘descabezó’.

Ahora, sobra decir que el show de Mark & Brian continuó siendo muy exitoso en el tiempo, y solo vino a dejar de emitirse en el año 2012, luego de 25 años de estar al aire. De hecho, tienen una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y en 2020 su programa entró al Salón de la Fama de la Radio en Estados Unidos.

¿Vale la pena despotricar de los competidores al aire, cazar peleas y hasta llegar a insultarlos?

En el caso de las 3 historias que conté acá, esas “peleas” ayudaron a fortalecer las marcas de esas emisoras. Hicieron que la gente y los medios de comunicación hablaran de ellas y de sus personajes, y dejaron eventos memorables para una buena parte de sus seguidores.

Nuestro desquite contra Radio Musical se dio cuando llegamos al FM y derrotamos ampliamente a nuestro rival. En Bogotá, la Superestación resucitó, pero solo pudo ganarle a Radioactiva años después, cuando se llevó a los integrantes del Morning Show. Y en el caso de Howard Stern, se consolidó como el gran «Rey de todos los medios», que lo llevó a la radio satelital años después.

Incluso, es posible que haya emisoras que hacen acuerdos secretos para promocionar sus ‘peleas’, que algunas veces resultan falsas y las hacen solo como ardid publicitario en la que ambas resultan ganadoras.

¿Usted quiere arriesgarse a hacerlo? ¿Quiere ser noticia de primera plana en medios y redes sociales? Y lo principal: ¿está preparado física, mental y emocionalmente para enfrentar esa lucha y todo lo que sucede alrededor?

Esto, mis apreciados amigos, no es para todo el mundo. Y si no que lo digan Milanta, Gaviscón, Ranitidina, Omeprazol, Tums y Riopán, que se lucran actualmente de mi malestar estomacal…

ACERCA DEL AUTOR
Tito López hace radio desde 1975 y ha creado formatos radiofónicos exitosos en Colombia, Portugal, Chile, Panamá y Costa Rica.
Es coach de talentos, intérprete de investigaciones de audiencia, productor, blogger, libretista y conductor de programas de radio.
Lo puede seguir en Facebook como Oscar.Tito.Lopez y en Twitter como oscartitolopez
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