Errores comunes que cometen los locutores comerciales

Algunas recomendaciones para asegurar que lo sigan llamando a participar en próximos trabajos.

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Procure dejar su mejor impresión frente al estudio y el cliente.

Cada día hay más competencia en el mundo de la locución. El hecho de que no se exija licencia de locución en la mayoría de los países y las facilidades tecnológicas existentes hoy en día hacen posible que casi cualquier persona pueda ejercer esta profesión.

De hecho, seguramente usted habrá visto anuncios en redes en los que se anuncian voces digitalizadas y locuciones creadas por inteligencia artificial que pretenden bajar los costos y quitarles el trabajo a los locutores tradicionales.

Sin embargo, también es cierto que cada vez existen más oportunidades de trabajo. La tecnología también nos ha abierto las puertas para salir de nuestras ciudades y ofrecer nuestros servicios a nivel nacional e internacional.

Además, cada vez existen más plataformas en las que se necesita locución: videos comerciales, documentales, tutoriales, podcasts comerciales, audiolibros, audios corporativos y doblajes para cine y televisión, entre otras.

Pero para conseguir trabajo en este campo, triunfar y convertirse en un locutor reconocido, son muchos los errores que debe evitar.

En mi artículo de hoy comentaré algunos de los más comunes en lo que se refiere a la ‘etiqueta’ o comportamiento frente al estudio de grabación, los productores y los clientes.

Errores generales

El error más grande que puede cometer un locutor es no tomarse su oficio tan en serio como lo haría con otro tipo de trabajo.

Por ejemplo, hay locutores que si abrieran un restaurante le pondrían más esfuerzo a la selección de su menú que a la selección de las grabaciones que van a usar para su Demo.

Se preocuparían más en elegir los colores de la mantelería que en los colores de su sitio web y emplearían más esfuerzos en promocionar su restaurante que en comercializar su Demo.

No importa si usted usa su voz a tiempo parcial o a tiempo completo. Recuerde que la locución es una profesión. Siéntase orgulloso de ella. Corrija sus errores. Haga seguimiento a su trabajo. Entregue lo mejor de sí.

Errores de entrenamiento

  • El locutor no evalúa cuáles nichos de locución ofrecen más posibilidades de comercialización y por eso nunca alcanza su potencial. ¿En cuál rama le iría mejor? ¿Locución comercial? ¿Audiolibros? ¿Doblaje?
  • El locutor hace un Demo sin estar listo para hacerlo. Usted solo debería mostrar su trabajo cuando esté seguro de haber alcanzado el nivel que se haya propuesto. Un mal Demo le podría cerrar las puertas en el futuro.
  • El locutor confía demasiado en las ayudas digitales para sonar mejor en sus Demos. Luego, cuando es llamado a hacer un trabajo, los productores se dan cuenta de que él no habla igual que en el Demo. No se haga trampa a usted mismo.

Errores de marketing

  • El locutor no cuida su marca personal (sitio web, redes, fotos…). Aunque su voz es lo más importante, recuerde la frase de “una imagen vale más que mil palabras”.
  • El locutor no entrega información de contacto clara y apropiada. Qué tristeza perder un trabajo porque el cliente potencial no supo cómo devolverle una llamada.
  • Los nombres de archivo de sus Demos en MP3 no muestran claramente quién es o para qué está aplicando. Los productores tienen cientos o miles de archivos de audio, y no van a perder tiempo buscando uno que no dice claramente de qué se trata y quién lo hizo.

Errores al ser llamados a una audición

  • El locutor no devuelve la llamada rápidamente. Quien lo piensa contratar creerá que no le interesa la propuesta, que ese locutor es perezoso o desordenado o, peor, que lo está menospreciando.
  • El locutor no tiene las tarifas a la mano o no sabe cuánto cobrar. De esta forma será fácil de manipular y terminará recibiendo menos dinero de lo que su trabajo merece.
  • El locutor no envía a tiempo la grabación. Seguramente otras personas están aplicando al mismo trabajo y usted podría perderlo por su descuido.
  • El locutor no sigue las pautas de la audición al pie de la letra. Los productores son quisquillosos y les gusta tener el control de todo. Sea obediente. Este no es el momento de mostrar su creatividad.

Errores en las sesiones de grabación

  • El locutor llega tarde. Recuerde que quien lo contrata está pagando por el estudio. No lo haga perder plata. Además, su retraso podría afectar las grabaciones siguientes, haciéndolos perder dinero a ellos, también. Esto sin hablar de la mala imagen que usted proyectará.
  • El locutor no llega preparado. Ya debería haber calentado su voz, llevar consigo algo con qué escribir, su propia botella de agua, incluso sus audífonos en caso de que sea necesario usarlos.
  • El locutor no hace las preguntas necesarias cuando le toca leer un guion difícil. Es clave saber a qué público está dirigido el mensaje, si hay palabras extrañas o de difícil pronunciación o cómo desean el tono o el ritmo que usted deberá emplear.
  • El locutor corrige o critica el texto frente al cliente. Seguramente ellos ya discutieron el texto y le hicieron las correcciones necesarias. Ahora, usted puede hacer sugerencias amables, pero asegúrese de que no suenen a burla o a comentarios despectivos.
  • El locutor llega demasiado perfumado e impregna su olor en la cabina. Y peor si es fumador o si tiene aliento alcohólico por la rumba de la noche anterior.
  • El locutor no les agradece a todos los que participan en la sesión. Claro, es posible usted sea un locutor reconocido, que sea un personaje, pero quienes están allí también están haciendo su trabajo y merecen su reconocimiento y atención. Eso hablará muy bien de usted.

Errores después de la sesión de grabación

  • El locutor no factura correctamente o, peor: se le olvida pasar la cuenta de cobro. Pero es peor aún mostrarse molesto porque no le han pagado o no lo hicieron a tiempo, sabiendo que es culpa suya.
  • El locutor discute el pago frente al cliente. Esto lo debe arreglar directamente con quien lo contrató, antes de realizar el trabajo. Todas las condiciones deberían estar claras antes de iniciar la sesión para evitar molestias de parte y parte.

Conclusión

Como se habrá dado cuenta, la responsabilidad de su éxito recae completamente en usted. Es muy fácil culpar a la gente del estudio, al productor o al cliente de sus problemas a la hora de grabar, pero lo cierto es que la mayoría de las veces los errores los comete usted.

Preocúpese por dejar una buena impresión para que lo vuelvan a llamar. Este es un oficio muy competido, en el que además se hacen muchas trampas, incluso entre los mismos colegas.

Evite que su ego le cierre las puertas en un estudio de grabación o frente a un productor o cliente. Procure mantener las mejores relaciones con ellos. Maneje las más elementales reglas de cortesía y ‘etiqueta’ para asegurar su trabajo.

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