La tecnología llega a todos los medios, menos a la radio

Es el momento de la renovación.

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Compite en inferioridad de condiciones contra las nuevas plataformas.

Una de las quejas más frecuentes de quienes trabajamos en radio es que, mientras la televisión se puede ver por cable, satélite, señal abierta, con tecnología digital, en 3D, LED, OLED, pantallas planas y curvas, equipos inteligentes y 4K Ultra HD, la radio sigue transmitiendo igual que siempre, al menos en Colombia.

No hemos pasado del AM y el FM.

La buena noticia es que los índices de audiencia, sustentados por diferentes mediciones, siguen siendo muy altos. La penetración es inmensa, de las más altas en el mundo.

La mala noticia es que no hay renovación tecnológica, a pesar de enfrentar todas las nuevas plataformas digitales de entretenimiento.

El pasado mes de mayo apareció la noticia que habla de una cadena estadounidense de emisoras que podría usar sus equipos ‘traductores’ para tener programación independiente por primera vez.

La verdad, yo nunca había oído hablar de esos ‘traductores’ (translators), así que investigué un poco más el tema y me llamó mucho la atención, especialmente porque podrían convertirse en una opción para abrirle nuevas posibilidades a la radio.

¿Qué son esos ‘traductores’?

Un ‘traductor’ de transmisión es una estación de radio FM de baja potencia (máximo 250 vatios) que retransmite la programación de una estación principal que opera en una frecuencia diferente. En pocas palabras, es una repetidora del transmisor principal.

Un «traductor» consiste en un receptor (básicamente un radio de FM) que está configurado para recibir la señal de otra emisora. Este receptor está acoplado a un transmisor de baja potencia que luego retransmite la señal que recibe al área circundante.

Los traductores deben retransmitir sus estaciones «primarias» el 100% del tiempo. No pueden originar programación propia, y fueron diseñados originalmente para extender el área de cobertura de una emisora FM analógica primaria. En algunos casos, una sola estación tiene múltiples traductores que cubren varias áreas geográficas.

En los Estados Unidos, los ‘traductores’ cuentan con sus propios distintivos de llamada, y comienzan con una «K» en el oeste del país y una «W» en el este, seguidas de los tres dígitos y dos letras que les fueron asignados.

Por ejemplo, la emisora OG 97-9 de Atlanta, Georgia, cuyo distintivo de llamada es WWWQ y que transmite en la frecuencia 99.7 FM, tiene un traductor llamado W250BC que retransmite la señal en los 99.9 FM.

Vale la pena anotar que un ‘traductor’ es parecido a lo que los ingenieros llaman en Colombia ‘boosters’, que lo que hacen es amplificar una señal de FM en lugares donde la recepción es muy pobre dentro del área de cobertura asignada y autorizada por el Ministerio correspondiente.

La diferencia es que un ‘booster’ no figura como emisora ante los registros del Ministerio sino como una simple ayuda. En cambio, y como expliqué arriba, un ‘traductor’ sí se registra como una emisora, con su respectivo distintivo de llamada.

En el caso de Colombia, muchas emisoras le han solicitado al Ministerio de Comunicaciones que les permitan poner ‘boosters’ o repetidoras, especialmente en ciudades grandes con una geografía difícil, para poder cubrir a toda la población.

El MinTIC nunca las ha autorizado. Lo que sí ha pasado muchas veces es que algunos radiodifusores han puesto esas estaciones repetidoras a escondidas, corriendo el riesgo no solo de que les decomisen los equipos y los multen sino que también les quiten la concesión de la frecuencia.

La situación en los Estados Unidos

Como expliqué arriba, en los Estados Unidos sí están autorizadas esas repetidoras dentro de una misma ciudad (o área de cobertura autorizada), ya sean ‘boosters’ o ‘traductores’, pero tienen la obligación de retransmitir la señal original de la emisora las 24 horas del día.

Es decir, no pueden usar esos ‘traductores’ para poner música u otros programas diferentes a los de la señal original.

Y al analizar lo anterior, aparecen varios temas interesantes.

Por ejemplo, las reglas originales establecidas para las estaciones de ‘traductores’ por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de ese país se han ampliado para permitir que las estaciones de AM operen con ‘traductores’ de FM.

De esta forma, emisoras de AM de baja potencia que se ven afectadas por interferencias y desvanecimiento de señal en las noches, o que solo tienen permiso para transmitir de día, pueden expandir su servicio.

En pocas palabras, algunas personas pueden escuchar esas emisoras de AM en FM gracias a los ‘traductores’, y todo dentro de la legalidad. Sería una magnífica opción para tantas emisoras de AM que actualmente están en problemas.

Por otra parte, recordemos que la radio digital -o HD Radio, como se le conoce en EE. UU.- permite que una emisora de FM retransmita su señal normal en digital, pero además permite tener otras programaciones diferentes en los subcanales que entrega HD Radio.

Es decir, una emisora tradicional de FM puede transmitir de manera simultánea música Pop en FM y en HD, pero también puede tener una programación de Country y una de Rock en los 2 subcanales que tiene. Todo por la misma frecuencia, o sea, 3 emisoras en una.

Esos subcanales, conocidos como HD2 y HD3, solo se pueden sintonizar en radios que capten la señal HD. El problema es que el Estado no puede obligar a la gente a comprar un receptor de HD pero tampoco le puede negar la posibilidad de acceder a esa señal.

De esta forma, la autoridad de comunicaciones (FCC) les ha permitido a esas emisoras retransmitir esos subcanales a través de sus ‘traductores’ para que aquellas personas que no han comprado receptores de HD Radio puedan escucharlas.

Esto significa que, por ejemplo, en toda la ciudad se escuche la música Pop, pero en un sector en particular, en un barrio alejado, se escuche el subcanal de Country o el de Rock.

La nueva propuesta

La noticia aparecida el mes pasado dice que a los ‘traductores’ de FM se les permitiría, por primera vez, originar algún contenido propio o diferente, si dos docenas de compañías de radio logran convencer al Estado.

El grupo de licenciatarios, bajo el nombre de «Broadcasters for Limited Program Origination«, le pidió a la FCC que «para servir al interés público con una mayor diversidad de programas», se debe permitir que los ‘traductores’ puedan tener una programación diferente a la original por hasta 80 horas a la semana.

Pero además de la solicitud para los ‘traductores’, una propuesta separada de GeoBroadcast Solutions pide que la FCC autorice que también los ‘boosters’ puedan transmitir una programación única para permitir una nueva opción geo-dirigida o «zonificada»

Permitir que los ‘traductores’ de FM originen una programación alternativa a la original sería una excelente solución, como dije arriba, para las emisoras de AM, que necesitan apoyo del estado porque están desapareciendo poco a poco, y sus concesionarios están devolviendo sus frecuencias.

El grupo Broadcasters for Limited Program Origination dijo que «busca un cambio uniforme de las reglas de la FCC, tanto para los ‘boosters’ de FM como para los ‘traductores’ de FM, con el fin de permitir que cada emisora pueda originar contenido de programación, siempre y cuando la señal original de la emisora principal sea retransmitida durante no menos de 40 horas en cualquier semana calendario«.

Y piden que, en lugar de limitar el uso de los ‘boosters’ de FM a la programación original que retransmiten actualmente, también deberían permitirles tener una programación diferente a través de ellos, siempre y cuando respeten al menos 40 horas de retransmisión de la señal original a la semana.

¿Y cómo serían los contenidos nuevos?

En su comunicado dicen que, al igual que con los ‘boosters’ de FM, la FCC no debería restringir sus decisiones de contenido de programación a los licenciatarios de ‘traductores’.

“Algunas emisoras pueden optar por transmitir diferentes anuncios localizados. Otros pueden transmitir reuniones del consejo municipal para dos o más comunidades en sus áreas de cobertura”.

También dicen que podrían transmitirse juegos deportivos localizados de un colegio en particular o cualquier tipo de eventos locales de un barrio o sector determinado. Incluso, podrían transmitirse, por ejemplo, dos partidos de fútbol al tiempo: el del equipo local y el del visitante.

En pocas palabras, se aumentarían las opciones de escuchar diferentes contenidos a toda la población, puesto que cada ‘booster’ o ‘traductor’ podría tener su propia programación, incluso compitiendo contra sus emisoras matrices.

¿Y esto que consecuencias podría traer?

Lo cierto es que hoy en día la gente tiene muchísimas más opciones de entretenimiento que nunca antes, y con la llegada de las redes sociales, las plataformas de música, los podcasts y las mismas emisoras online, cada vez se pueden crear y difundir contenidos más específicos para nichos especializados.

Es el verdadero mundo del narrowcasting, en el que se buscan segmentos específicos muy cerrados de gustos y estilos de vida, aunque no sean masivos, a diferencia del broadcasting, que busca llegar a las grandes masas.

Y esas opciones tecnológicas le han ido arañando segmentos importantes de audiencia a la radio, que no tiene la forma de competir contra ellas por estar dirigida a la masa.

Ventajas

Entre las ventajas, una emisora que transmite música por su señal principal podría transmitir programas hablados, repeticiones de programas, transmisiones de eventos especiales y hasta recetas de cocina, si quisiera, por los ‘boosters’ y los ‘traductores’.

También podría tener programaciones diferentes bajo la misma marca en horarios específicos, siempre respetando el número de horas semanales obligatorio exigido por el Ministerio.

Las emisoras de AM podrían ampliar su cobertura, mejorar la calidad de su sonido y evitar las interferencias y los problemas de propagación de su señal en la noche, abriendo además más posibilidades de comercialización, más focalizada.

Desventajas

Se aumentarían los costos de producción pues habría necesidad de más personal y equipos. Se aumentaría la competencia, no solo de otras emisoras sino de las propias. Podría haber confusión en la recordación de marca, especialmente en el momento de las encuestas.

Pero, especialmente en países como Colombia, entrarían a competir contra las emisoras Comunitarias, que de alguna manera cumplen con mucho de lo que se busca originalmente con esta propuesta.

Y tal vez la mayor dificultad radicaría en el control, de manera particular, de la potencia, cobertura y problemas de interferencias, al poblar la banda de FM con decenas de frecuencias nuevas.

Conclusión

La Televisión Digital Terrestre (TDT) les abrió a los canales de televisión la posibilidad de ofrecer contenidos diferentes a los que transmiten habitualmente. De esta forma transmiten partidos de fútbol, telenovelas y hasta canales de videos, como es el caso de La Kalle en Bogotá.

Uno podría esperar a que, al menos, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones revisara oportunidades como la que se presenta actualmente en Estados Unidos para darle un respiro a la radio, que es la gran olvidada.

La tecnología se ha volcado a las plataformas digitales. El MinTIC incluso recuperó las frecuencias de FM que usaban las estaciones de radio para sus enlaces de transmisiones remotas para otorgarlas a la telefonía celular.

Luego de algunos ensayos en 2005 no se ha vuelto a hablar de radio digital en Colombia, a pesar de que se hicieron algunas pruebas exitosas en varias emisoras. Hay un verdadero atraso frente a Estados Unidos, Europa, Asia y Australia, incluso frente a México, que ya goza de esta tecnología.

La radio en AM se está muriendo en nuestro país, no porque la programación sea mala sino porque el público ha adoptado nuevas tecnologías, su señal suena oscura, con interferencias y es muy costosa de generar.

Y la radio en FM, en su mayoría de formatos musicales, ha sido atacada muy fuerte por plataformas de streaming como Spotify, Youtube, Deezer, emisoras online y podcasts entre muchas otras opciones, y debería fortalecerse.

Recordemos que, entre otras cosas, el Estado recibe muy buenos ingresos por la concesión de esas frecuencias, y no debería dejar que la radio pierda su importancia, sin hablar del gran servicio social que presta en comunidades aisladas.

La radio tiene una gran cobertura, especialmente en el campo, pero también sigue siendo el medio preferido de los colombianos. Cerca del 75% de la población mayor de 12 años escuchó radio ayer. Su penetración sigue siendo imbatible.

Así como a la televisión se le abrió la posibilidad de transmitir de manera digital y de manera abierta, este debería ser el momento de que el Gobierno vuelva a mirar a la Radio, que ha acompañado a los colombianos desde hace casi 90 años.

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