Catean Megacable en Tenancingo, Estado de México

Fueron acusados de plagiar la señal de Gala TV.

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La operación ocurrió el pasado sábado 1 de julio y fue emitida por un juez federal penal.

Autoridades del Estado de México entraron a las instalaciones de la cadena Megacable en el municipio de Tenancingo de Degollado, Estado de México, en donde realizaron un cateo a dos inmuebles.

Un juez federal penal emitió la orden de cateo derivada de una carpeta de investigación por el delito de robo de derechos de autor.

La operación fue instrumentada por la Procuraduría General de la República a través de su Unidad Especializada de Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial, debido a que han plagiado la señal del canal Gala TV al ofrecerlo en su servicio de canales de forma ilegal.

Los cateos se llevaron a cabo por agentes de la policía investigadora de la PGR, mismos que se acompañaron de peritos especializados y de equipos de alta tecnología, en los domicilios que Megacable tiene registrados como Centro de Atención a Clientes (Calle Abasolo Sur, número 125, Col. Centro, Municipio de Tenancingo de Degollado, CP 52400, Estado de México) y Centro de Recepción y Control (Calle Nogal sin número, esquina con Encino, Col. Morelos, Municipio de Atlacomulco, CP 50450). En este último, el personal de la empresa que se encontraba al interior no abrió, por lo que la PGR se vio obligada a romper cerraduras para cumplimentar la orden de cateo.

Cabe señalar que en septiembre del año pasado, Megacable renunció a la programación de Televisa Networks, por lo que Gala TV no está dentro de su programación en Tenancingo y el delito resulta violatorio de la Constitución, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, la Ley Federal de Derechos de Autor y el Código Penal Federal, lo que podría derivar en un caso extremo de cárcel en contra del administrador de Megacable hasta por seis años más una multa económica y reparación del daño, ya que la programación de Gala TV se utilizó de forma dolosa.

Con información de El Economista.

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