Apenas un mes después de que la revista Forbes calificara al mercado de la televisión hispana de Estados Unidos como “el próximo premio gordo de los medios de comunicación”, están surgiendo reclamos de que los políticos no dan la debida atención a los medios latinos.
El presidente y director general de la cadena en español Univision, Randy Falco, envió una carta a la Comisión de Debates Presidenciales para quejarse de la falta de un debate a la medida para el público latino. Instó a que tal debate sea moderado por los presentadores de noticias de Univision Jorge Ramos y María Elena Salinas.
La comisión de debates respondió que está convencida de que los moderadores propuestos “ven su misión como una representación de todos los estadounidenses en su selección de temas y preguntas”.
Los llamados a una mayor presencia política en la televisión en español no se han hecho en el vacío. En juego está el mercado de la televisión hispana, en rápida expansión y que Forbes calcula en un billón de dólares.
En un análisis, la cámara supo que en 2010 el gasto en la televisión en español tuvo un promedio aproximado de 3,9%, ligeramente menor al poco más del 4% en 2008.
Uno de cada cinco electores hispanos dijo que el español era su idioma principal, de acuerdo con una encuesta del Centro Hispano Pew en diciembre. El 45% afirmó que eran bilingües y un poco más de un tercio aseguró que dominaba el inglés.
La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO por sus siglas en inglés) estima que unos 12 millones de hispanos votará en estos comicios. En 2010 había unos 21,3 millones de posibles votantes hispanos —con al menos 18 años— y casi un tercio —31,2 millones— asistió a las urnas en las elecciones intermedias, según la organización Pew Hispanic Center.






